Un blog de literatura y de Madrid, de exposiciones y lugares especiales, de librerias, libros y let

jueves, 10 de septiembre de 2026

Juan Calderón en el Café Comercial de Madrid

 






Mi querido Juan Calderón, artista y compañero de letras, ofreció este martes, 8 de septiembre, un recital en el Café Comercial, en el ciclo "Los lunes literarios" que conduce el escritor Rafael Soler, que ha siempre ha sido tan atento y amable con los miembros de mi tertulia literaria. La presentación la hizo otro compañero José María Herranz, poeta y editor, y tuvo una colaboración otro amigo de letras Juan Bautista Raña Domínguez, novelista y relatista. 

A todos los que he nombrado los admiro por su buen hacer en la literatura y he compartido con ellos muchos, muchos buenos momentos. Así que no me lo quise perder, no podía, a pesar de lo apretado del horario laboral y el tiempo que, sin remedio, se tarda en ir y venir en este Madrid. 

Sabía que iba a merecer la pena. Juan Calderón, enorme artista que ha tocado todos los palos literarios (poesía, relatos, canciones, teatro...) nos regaló una tarde muy especial, una tarde de literatura de calidad, profunda, intensa, en la que combinó su maestría tantos en poemas de corte más serio como en los más ligeros, en los que también es un virtuoso y nos hizo reír. 

La sala del Café Comercial se llenó de público, me reencontré con compañeros a quiénes hacía tiempo no veía. Fue una tarde mágica, intensa y aprovechada gracias a la voz de Juan, y a su manera de entender la vida y la poesía. Sus recitales son variados, letra, música, interpretación, no les falta de nada, nos hace disfrutar siempre. Muchas gracias compañero. 

No os perdáis los vídeos, apenas pinceladas de la tarde, pero veréis que completa fue. 












lunes, 7 de septiembre de 2026

"Cambiar el agua de las flores" de Valerie Perrin. Reseña Literaria

 




Tiras una piedra y se hace un círculo a su alrededor en el que cabe una novela que comienza con una historia pequeña y cotidiana, de pocos personajes; pero a ese primer círculo le va a rodear otro círculo y a ese otro y otro, porque cuando tiras una piedra van creciendo los círculos concéntricos en torno a ella, porque así también va creciendo nuestra pequeña historia abarcando más y más personajes, subtramas, historias, alrededor de aquel pequeño germen inicial. 

"Cambiar el agua de las flores" de Valerie Perrin. Qué pena me ha dado dejar esta historia atrás. Me ha encantado esta novela de una autora francesa que no había leído nunca, y a la que ahora no voy a tener más remedio que investigar para leer más novelas suyas. Un descubrimiento. 

Su protagonista es Violette, una cuidadora de un cementerio, de ahí las flores y el agua del título. Un personaje precioso, a quién la autora ha inventado una vida con muchas dificultades, muchas pérdidas, pero una fortaleza y una luz increíble. 

Lo que más me ha gustado es como está escrita esta novela, la atmosfera que crea, el universo que inventa, esa forma de narrar tan serena. Ya os decía, que cuando comienza parece una historia pequeña, doméstica, pero va creciendo y creciendo incorporando a otros personajes cada uno con su trama, para terminar todos interconectados. Se estructura en pequeños capítulos precedidos por una frase que bien podría ser un epitafio, un aforismo o una reflexión. El estilo es sencillo, delicado, pausado lleno de detalles. 

Ambientada en Francia, en la Borgoña, en un cementerio, y antes en una estación de tren, lugares donde trabaja la protagonista. Temporalmente, no está escrita de forma lineal, sino que va dando saltos, adelante y atrás, incorporando datos, detalles de la vida de cada personaje, aclarando el presente. Es muy ágil el estilo. 

Aborda muchos temas: la maternidad, el amor, la memoria, la culpa... el duelo y la esperanza.

Los personajes están muy bien definidos, les ocurre como a la trama principal que van creciendo, y creciendo, y terminan siendo mucho más complejos de lo que parecían en un principio. Violette, Sasha, Philippe, Julien... Buf, les voy a echar de menos. 


domingo, 6 de septiembre de 2026

De Pompas

 



Tropecé con una "pompa". Normal, me dije a mí misma la palabra estaba en medio, era tan redonda y transparente, que ni la vi. ¡Maldita miopía! Y acabé perdida de jabón. 

Porque aquella "pompa" con la que tropecé, era la de la segunda acepción del diccionario de la RAE, la pompa de jabón, circular, que flota, "la ampolla que forma el agua por el aire que se le introduce", o quizá "la pompa en la ropa también cuando se infla de aire". La palabra "pompa" que, en su origen, rodando llegó evolucionando desde la palabra "bomba".

Pero, y de ahí mi aturdimiento, pensé: "Pero ¿Y "las pompas fúnebres"? ¿Son pompas negras? Podrían ser ¿verdad? Pero ¡ay! que no van a ser y mejor no tropezar con ellas porque por supuesto no son las de aire, sino las que están relacionadas con los funerales. 

Porque ahora la "pompa" nos lleva derechos a la primera acepción del diccionario cuando nos habla de "acompañamiento suntuoso, numeroso y de gran aparato, que se hace en una función, ya sea de regocijo o fúnebre". O lo que es lo mismo, las procesiones tras el difunto (pompas fúnebres) o cuando algo se hace con mucha ¡pompa!, vanidad, boato y demás sinónimos. Y esta "pompa", por supuesto no tuvo su origen en la palabra "bomba", sino que llegó hasta nosotros desde la palabra latina que se escribía igual "pompa", en este caso "pompa funebris", que a su vez llegó desde el griego (pompé). 

¡Como para no tropezar! me dije magullada, sobre todo en el amor propio. Si es una misma palabra para dos significados, por tanto con dos orígenes distintos, dependiendo de a qué nos refiramos. Palabras HOMÓNIMAS. Como vino o llama... o tantas otras.

Estoy teniendo una digestión muy pesada, será eso, o que me duele la cabeza, o que a veces tropiezo con una palabra, y no sé si será la edad o la querencia ésta, cual enfermedad, que tengo con el lenguaje que consigue que a veces al tropezar con una dichosa palabra, me pellizque la curiosidad y me aturda tanto que termino en el suelo con la sesera caliente y el culo ¡en pompa!

Y aquí ya sí que sí viene el lío porque nadie sabe muy bien cual es el origen de semejante expresión ¡el culo en pompa! O lo que es lo mismo a cuatro patas con las nalgas hacia arriba. Una postura un poco indigna, se mire como se mire, si además hay público, aunque de lo más curiosa también ¿verdad? 

Pienso en pompas. Tengo que mirármelo. 



viernes, 4 de septiembre de 2026

Más cromos de aseos para nuestra colección: desde Canadá, Estonia, Burgos y Lanzarote

 

Canadá


Hay una colección en mi blog que ya, casi, es más de todos los que asoman por aquí y contribuyen, que mía. Síííí, me refiero a las de los letreros curiosos de los aseos. El ingenio al poder. La comunicación no verbal a tope. Los humanos y su humanidad. La vida en mayúsculas. 

Conchi Velasco, mi otra muchachita de Valladolid, me manda sus presentes desde Canadá ("Chicks rule" ¡Las chicas mandan!). Piluca, haciendo patria, desde la cantina de Quintanilla Vivar en Burgos. Xosé, mi Sultán de Santiago, me manda varios desde Estonia, encantadísimo de su viaje. Y mi querido Javier, también desde Estonia, desde el Castillo de Atarskivi. Y para terminar, una humilde aportación mía desde Lanzarote, desde el Museo Etnográfico Tanit. 

Yo creo que es una muestra muy variada ¿verdad? Diferentes personas, diferentes lugares y muy diferentes estilos. ¡Venga! que no falten esos aseos curiosos del mundo entero. Mil gracias. 





Estonia

Estonia

Estonia



miércoles, 2 de septiembre de 2026

'Mitologías modernas: Ouka Leele & Co.' en la sala Alcalá 31

 



Me ha gustado ver de cerca la obra de Ouka Lele de los leones de la diosa Cibeles: Rappelle-toi, Barbara! (1987). Yo tengo también un relato sobre ellos. Contaba la fotógrafa, en un artículo que he leído, que tuvo que plantarse en el despacho de Juan Barranco para convencerle de que cortara el tráfico para hacer la perfomance, y para ello, claro, tuvo que contarle primero la historia del mito de Hipómenes y Atalanta, los amantes que fueron convertidos en leones. Está colocada en el centro de la exposición. 

Esa, entre otras, ha sido la excusa para volver a la sala Alcalá 31, sala cuyas exposiciones me suelen parecer muy interesantes. En este caso se trata del homenaje que hacen a los artistas que surgieron en la Movida madrileña. Volvemos a ver obras del trío: Ouka Leele, el Hortelano y Ceesepe, y además de Sigfrido Martín Begué, de Carlos Franco, Patricia Gadea... entre otros. 

Esa generación de artistas de los años 80 se inspiraron en el mundo clásico para reinterpretarlo. Podríamos señalar que ese sería uno de los hilos conductores entre ellos, esa reinterpretación mezclando con referencias urbanas. 

Son más de cien obras que abarcan pintura, dibujo, fotografía... Es muy variada.  Y qué jóvenes se murieron esos artistas, la mayoría; no lo recordaba, o no me lo había planteado. Pero viendo los datos biográficos de todos, caí en la cuenta. Pero lo que quería deciros es que me gustó, sobre todo las obras de la planta baja, donde están los apartados del famoso trío y las de Sigfrido Martín Begué. Había muchísimo público, y eso que era agosto. Había mucha vida, mucho movimiento, en la exposición. 

Hay tiempo aún para visitarla, estará todo septiembre, hasta el 18 de octubre.