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sábado, 14 de marzo de 2026

Confidencias de artistas. Teatro Español de Madrid, Salón de los Balcones

 




Para celebrar el Día de la Mujer fuimos al teatro a ver "Confidencias de artistas" en la sala Salón de los balcones- Andrea D´Odorico

Es una obra muy corta, apenas dura una hora. Pero lo cierto es que me gustó bastante, sobre todo por el trabajo de las dos actrices: Inés Collado y Almudena Pascual. Con cuánta naturalidad representaban ese montaje entre dos mujeres que van intercambiando sus papeles, una vez siendo Carmen De Burgos y otra siendo la actriz entrevistada. Los cambios de vestuario y personalidad eran en el mismo escenario, muy bien resueltos, con fluidez, con naturalidad, sin dejar de hablar. 

Es una obra basada en el libro "Confidencias de artistas" de Carmen de Burgos donde reunió unas entrevistas que hizo a varias artistas, he leído que incluso alguna de ellas en el mismo Teatro Español. Carmen de Burgos, fue la primera mujer periodista de España, traductora, escritora, feminista, reivindicativa. 

El montaje es como una conversación íntima donde se van tocando varios temas como la vulnerabilidad después del éxito, o el cuerpo femenino. Es también un homenaje a la figura de esta mujer. 

Me gustó mucho también, no había estado nunca, el Salón de los Balcones del teatro Español. Es una sala pequeña donde dos o tres filas de sillas se sitúan alrededor del escenario. Estás muy cerca de los actores, y le iba muy bien a esta obra tan cercana. 


De: Carmen de Burgos (Colombine)

Dirección y dramaturgia: Inés Collado y Cristina Marín-Miró

Dirección escénica: Inés Collado

Con: Inés Collado y Almudena Pascual

viernes, 6 de marzo de 2026

"Tres noches en Ítaca" de Alberto Conejero. Obra de Teatro en el Matadero de Madrid


Da gusto llegar al teatro y tras ver que no cabe ni un alfiler, disfrutar de ese ambientillo previo de cuchicheos mientras el público va ocupando sus butacas, con ojos de pura expectativa y la ilusión aún intacta. 

El domingo último en la Nave 10 del Matadero de Madrid estuvimos viendo "Tres noches en Ítaca" de Alberto Conejero. 

El argumento nos cuenta de tres hijas que acuden a la última casa de su madre en Grecia. Con alguna lleva tiempo sin hablarse. Tres hijas que se llaman Ariadna, Penélope y Elena, que están entre los 40 y los 50 años y que se enfrentan al descubrimiento de quiénes son, de alcanzar la madurez, de vivir ya sin esa madre, profesora de griego, que quiso "desterrarse" veinte años atrás para irse a Ítaca. 

Qué curiosa la puesta en escena, cómo se repartían las acotaciones propias del teatro y las verbalizaban las actrices que no tomaban el protagonismo de la palabra. 

Qué tranquilidad la de su escenografía con ese decorado blanco, ese mar con sus barcos, esas siete cabras y un gato, todos elementos que contribuían tan eficazmente al ambiente propio de Ítaca para la reflexión. Me gustó por eso, por lo que guardaba de interiorizar, de invitar a la intimidad, a tratar el delicado el tema de las relaciones familiares, de recordar, de ver nuestras expectativas de ayer, de hoy, de cerrar heridas, de mirar hacia adelante con esperanza. 

Interpretan de forma muy natural las tres actrices: Marta NietoAmaia Lizarralde y Cecilia Freire. Da gusto creerse que estás ahí, sentir todo lo que nos cuentan. Aunque debo decir que a una de ellas la escuchaba peor que las otras dos, porque yo estaba sentada en la última fila, la novena porque es una sala con pocas filas, pero en una esquina, y entonces cuando se iba hablando justo a la otra punta del escenario tenía yo que estar ahí súper concentrada para no perderme alguna frase... Entre eso y las toses que despierta este Madrid alérgico y primaveral... en fin. Pero pelillos a la mar mediterránea, en este caso, al Mare Nostrum, mejor dicho. Salí contenta del teatro. 

El teatro bien hecho desde que la historia está en el papel hasta que se representa en el escenario, tiene tanto mérito... Cómo para no valorarlo. Asignatura pendiente: leer más a Alberto Conejero.  



domingo, 11 de enero de 2026

"¿Estás ahí?" Teatro Luchana

 



El 1 de enero, de unos años a acá, vamos al teatro por la tarde. Es una tarde tranquila para un plan sin mucho alboroto. Cuando mis sobrinas eran pequeñas era tarde del Circo Price donde podías ver unas obras infantiles muy chulas a caballo entre el circo y el teatro. La vida sigue su camino y toca adaptarse. Ahora nos estudiamos la cartelera de los teatros en general, que lo cierto es que para ese día no es muy extensa, tiene sus limitaciones, pero queremos ese plan así que elegimos y ¡alea jacta est!

Este año, al final, nos decidimos por volver a las salas del teatro Luchana que tienen propuesta variadas y no tienen mal precio. En Los Luchana hay movimiento, al tener varias salas hay jaleillo, vida. Y en cuánto a la obra, nosotros somos un grupito de todas las edades así que, ateniéndonos a las premisas, toca una "para todos los públicos y que no sea triste". Y entre lo que podíamos elegir para ese día dimos con la obra  "¿Estás ahí?" que prometía.

Ahora he visto que también hay una peli, pero no es exactamente igual. 

La publicidad nos la vendió como una comedia. Pero lo cierto es que muy, muy comedia no era, sobre todo la primera parte. La historia nos habla de una pareja que comienza a vivir en un piso y al poco tiempo se da cuenta de que no están solos, sino que ya vive en él un fantasma, llamado Claudio. No os estoy destripando nada del argumento porque eso lo sabes nada más empezar la obra. 

Los dos intérpretes lo hacían bien, creo que mejor ella pero también es verdad que tiene un papel más lucido. Y el texto tenía sus hallazgos, la historia no era súper original pero no estaba mal. Lo malo es que el ritmo... el ritmo flojeaba un poco. No sé que opinareis vosotros, si la habéis visto, pero cuesta que te atrape, luego ya en la segunda mitad gana más agilidad, pero parece que costaba en la primera parte que nos subiéramos a la historia. También es verdad que un 1 de enero estamos todos un poco con falta de sueño, eso es verdad. Pero aún así... En fin, bueno, si vais a verla ya lo hablaremos, mi opinión es que, bueno, es mejorable el texto de la primera parte, luego ya por la mitad va ganando peso y ritmo. Conclusión: no está mal aunque no nos encantó, no estaba a la altura de las expectativas que nos habíamos creado con lo que decían de ella. Aunque, justo es decirlo, el mensaje final que quiere transmitir la obra sí que me gustó. El argumento está bien expuesto al servicio de ese mensaje.