Un domingo de este invierno fui al Matadero a ver una obra de teatro de Alberto Conejero, "Tres noches en Ítaca", y me gustó tanto que busqué otros libros del autor. Y así fue como di con "En mitad de tanto fuego".
Me ha gustado mucho. Es puro amor sin ser nada ñoña, ni empalagosa. Y eso es difícil de expresar. Pero qué bien escrita, que exquisito texto. Me hubiera gustado ver el montaje, porque desde luego el texto no tiene desperdicio.
En estos tiempos horribles de tantas guerras en el mundo, es todo un alegato antibelicista muy bello, qué oportuna resulta ahora su lectura, qué actual.
Y por otro lado también es puro deseo, qué bien expresado en la boca de Patroclo: el deseo, la pasión, el amor. Porque todavía no os he dicho que está escrito a partir de La Ilíada de Homero. Alberto Conejero a partir de ella nos cuenta la historia de amor de Aquiles y Patroclo. Pero ahora el narrador es Patroclo, antes un personaje secundario, y ahora el protagonista que cuenta su historia tan conmovedora, tan sentida. Pura carne enamorada.
"Porque yo no estoy aquí para hablar "del compañero devoto", ni "del más querido entre los soldados", yo estoy aquí para reventar los eufemismos, para hablar del amante insaciable."




