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jueves, 30 de enero de 2020

El Faro de Punta Pechiguera en Lanzarote




Llevabas once años esperando a que volviera.

La primera vez no me acerqué a presentarte mis respetos. Aún no entiendo qué ocurrió.

Una segunda vez no podía distraerme tanto. 


Solo hacía unas horas que había llegado cuando me acerqué a por ti. Alto y estilizado superabas con creces en tamaño a tu predecesor, un antiguo ejemplar de 1866 que cumplió a la perfección su función durante más de 120 años. Hoy, aparcado a tu lado, languidece achaparrado, abandonado y víctima de los vándalos. Algo muy raro en una isla tan limpia.

Pero tú, con tus 50 metros de altura, te sostienes altivo en el extremo suroeste de Lanzarote, en Punta Pechiguera de la que te llevaste el nombre, sorteando el viento, mirando al Atlántico.

Vigilante fiel de la Bocayna, el estrecho que hay entre las islas de Fuerteventura, a la que miras, y Lanzarote, sobre la que estás, tienes el lujo de no perderte ni uno de sus atardeceres.


Hoy, con dos invisibles chinchetas ya estás pegado para siempre a este blog. No te preocupes estarás bien cuidado aquí, acompañado de tus compañeros de colección, a salvo de la desmemoria, todavía impregnado de olor a mar.

Tú me esperabas, y yo no podía defraudarte.









#Faro Punta Pechiguera
#Lanzarote

2 comentarios:

  1. ¡Qué días tan buenos hemos pasado!, ¡Vivan las vacaciones!

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    1. ¡Qué vivan! Y tantos lugares maravillosos solo esperándonos. Un besazo

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