martes, 23 de mayo de 2017

"Los ritos del agua" de Eva García Sáenz de Urturi



«Para los que no conozcan mi historia previa, resumo en unas líneas: me llamo Unai López de Ayala, trabajo como perfilador en la Unidad de Investigación Criminal de la comisaría de Vitoria. A efectos prácticos, todo el mundo me conoce como Kraken. Tengo una afasia de Broca, el asesino en serie del anterior caso que resolví como pude casi me lleva por delante y me incrustó una bala en la cabeza».



Terminé de leer "Los ritos del agua", la continuación de "El silencio de la ciudad blanca" de Eva García Sáenz de Urturi. Muy buena continuación. Muy, muy entretenida.

Argumento:
Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken, aparece asesinada. La mujer estaba embarazada y fue ejecutada según un ritual de hace 2600 años: quemada, colgada y sumergida en un caldero de la Edad del Bronce. 

1992. Unai y sus tres mejores amigos trabajan en la reconstrucción de un poblado celta. Allí conocen a una enigmática dibujante de cómics, a la que los cuatro consideran su primer amor. 

2016. Kraken debe detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria cuyas víctimas son personas que esperan un hijo. La subcomisaria Díaz de Salvatierra está embarazada, pero sobre la paternidad se cierne una duda de terribles consecuencias. Si Kraken es el padre, se convertirá en uno más de la lista de amenazados por los Ritos del Agua.

Novelas de misterio, de detectives y asesinos, muy nuestras las que componen esta trilogía. Y que merecen mucho la pena.


"—Así es. Tenía el cuerpo sumergido hasta la altura de los hombros en un caldero de bronce lleno de agua, Kraken. Una pieza arqueológica, de museo, habrá que consultar con un experto, pero parece que es un caldero de la época celta. Una muerte muy extraña, un escenario muy elaborado. No es un homicidio cualquiera. Quiero pedirle a la subcomisaria que hable con el juez Olano para que te autorice a estar presente en la inspección ocular en calidad de perito. Espero equivocarme, espero que no nos tengamos que enfrentar de nuevo a un asesino serial, pero tú eres uno de los mejores perfiladores que conozco y necesito que, si me asignan el caso, estés a mi lado para asesorarme.

No pude evitar hacer conjeturas, no pude evitar imaginarme el escenario y desear verlo con mis propios ojos. Pero me frené. Continuaba de baja, seguía sin hablar, ya no estaba en activo. No podía ayudarla."

 
Como se continúa de la anterior, los personajes protagonistas son los mismos: Unai, o lo que es lo mismo Kraken, que es un inspector de la Unidad de Investigación Criminal de la Comisaría de Vitoria. Su compañera Estíbaliz, y su jefa y pareja la subcomisaria Blanca Díaz de Salvatierra, por un lado. Y por otro el hermano de Unai, Germán, y su abuelo. Ahora también aparecerán sus tres mejores amigos, y otros componentes de la cuadrilla. En general los personajes están bien perfilados, son bastante creíbles. De todos ellos yo me quedaría con el del Abuelo, con ese sentido común y esa templanza que dan los años, tan lograda.
En este volumen el tema son las relaciones familiares. Y de ahí también la negación de esas relaciones, su desviación, la enfermedad, la tragedia... No quiero contar más.

El ritmo de la narración es muy ágil, eso hace que la lectura sea muy entretenida. Les están ocurriendo muchas cosas a estos personajes. Está muy bien dosificada la intriga, sobre todo desde la mitad del libro en adelante se vuelve más rápida, se van descubriendo muchos misterios y la trama tiene varios puntos de giro que tienen ahí pillado.

Además también influye en que el ritmo sea rápido el que haya dos líneas argumentales en dos épocas diferentes. Se rompe la linealidad de la temporalidad porque va saltando a lo que pasó en 1992 y lo que está ocurriendo en la actualidad en el 2016, eso mantiene el interés del lector.

Por otra parte en cuánto a la ambientación, como en la novela anterior, sigue discurriendo la trama en Vitoria y sus aledaños. Está muy bien ambientada.

También hay que destacar de estas novelas, tanto de la primera cómo de ésta, ese trabajo de documentación tan bueno, exhaustivo, de todos los parajes de la localización, y de los ritos celtíberos, de ritos ancestrales en general, y de la historia.

Muy recomendable esta trilogía de La ciudad blanca, los dos primeros volúmenes son amenos, entretenidos e interesantes. Aconsejo leerlos por orden, porque aunque las tramas de los asesinatos son distintas, en muchos puntos el segundo se continúa del primero, y se desvelarían muchos detalles. Yo estoy ya deseando leer el tercero, a ver si no tarda mucho en publicarse.



Eva García Sáenz de Urturi (Vitoria) publicó en 2012 su primera novela, La saga de los longevos, que se convirtió en un fenómeno de ventas y fue traducido al inglés con una gran acogida tanto en Estados Unidos como en Reino Unido. En 2014 vio la luz la segunda entrega de la saga, Los hijos de Adán, y también la novela histórica Pasaje a Tahití. En 2016 publica El silencio de la ciudad blanca, un thriller apasionante ambientado en su ciudad natal, que ha supuesto un gran éxito de crítica y ventas en nuestro país y cuyos derechos de traducción ya han sido vendidos a Alemania e Italia y está en proceso de adaptación cinematográfica. Con El silencio de la ciudad blanca arranca una trilogía de la que Los ritos del agua es la segunda entrega.

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