lunes, 31 de octubre de 2016

Jalogüin, Origen de la palabra



Vamos por la calle y es imposible no escuchar a la palabra "Jalogüin" en boca de unos y otros. 

Porque no os engañeis nosotros decimos "Jalogüin" con nuestra "j" y nuestra "g", y como la diéresis no la utilizamos mucho pues en esta palabra nos permitimos su uso.

Y hacemos bien, ya que la adoptamos, la españolizamos.

El caso es que la fiesta de las muertos y las calabazas nos ha invadido. Así que vamos a ver si por lo menos sabemos cual es el origen de la palabra.

Jalogüin, viene de Halloween, que a su vez es una contracción de la expresión escocesa "All Hallows`Even" que significa "anochecer de todos los santos" o "víspera de todos los santos". 

Por otra parte tampoco es una fiesta de EEUU, como mucha gente cree, sino que tiene un origen celta, como parte del "Samhain". Ésta es una palabra gaélica que significa "El final del verano" y aludía a unas celebraciones que se hacían cuando se terminaban las cosechas y los días se hacían más cortos. Los celtas creían que esa noche los muertos podían visitar a los vivos. Y se encendían hogueras para ahuyentar a los malos espíritus. Los celtas también iban recogiendo alimentos por las casas para ofrendas a los dioses. De aquí lo de los niños que van por las casas pidiendo dulces. Y preparaban un gran nabo hueco con carbones encendidos dentro representando a un espíritu.

Los inmigrantes irlandeses que emigraron a Norteamerica en el siglo XVIII, y después en el XIX con más fuerza, llevaron sus celebraciones y sus palabras. Pero en EEUU era más fácil encontrar calabazas que nabos...

Y con la globalización, otra vez vuelve a Europa, de donde salió.



La foto la hice yo este verano en Canadá.


3 comentarios:

Iñaki Túrnez dijo...

Qué divertida esa foto, Rocío, y gracias por la explicación. Yo he conocido esta fiesta a través de la ilusión de mi hija, y hasta cae más simpática que otras. Los niños se enganchan enseguida con ella y eso que no hay que hacer regalos. Quién sabe, quizá hasta nos compense.

Iñaki Túrnez dijo...

Qué divertida esa foto, Rocío, y gracias por la explicación. Yo he conocido esta fiesta a través de la ilusión de mi hija, y hasta cae más simpática que otras. Los niños se enganchan enseguida con ella y eso que no hay que hacer regalos. Quién sabe, quizá hasta nos compense.

Rocío Díaz Gómez dijo...

Sí, lo cierto es que nos vamos enganchando gracias a los niños. Todo se ve compensado por su alegría. Así que nada a españolizar Jalogüin se ha dicho. Qué remedio... Un beso bien grande y muchas gracias por tu comentario.