miércoles, 28 de enero de 2015

"Para que leas el mundo" Eduardo Galeano


28
Enero

Para que leas el mundo

Cuando la imprenta aún no existía, el emperador Carlomagno formó amplios equipos de copistas, que en Aquisgrán crearon la mejor biblioteca de Europa.

Carlomagno, que tanto ayudó a leer, no sabía leer. Y analfabeto murió, a principios del año 814.


Eduardo Galeano
Los hijos de los días

martes, 27 de enero de 2015

Serendipia - Una palabra que nació tal día como hoy: 28 de enero



Leo que tal día como hoy, un 28 de enero pero de 1754 y en Inglaterra, el político y escritor Horace Walpole (1717-1797) crea la palabra "Serendipia".

Leo en otro lugar que "El origen de la palabra serendipia procede del cuento Los tres príncipes de Serendip, que fascinó a Horace Walpole, en el cual se relataban las aventuras de tres príncipes, dotados de un extraño don que les permitía realizar descubrimientos por accidente y sagacidad. Proponiendo posteriormente el término “serendipia”.

Me parece curioso que se sepa justo el día en que nació una palabra. ¿No os lo parece? 

 Y sí parece que hay coincidencia en afirmar que tal día como hoy o, para no pillarnos los dedos, diremos que en éstos días dicho escritor recogió éste término de una antigua fábula persa del siglo XIII, en la que se contaban las aventuras de tres príncipes que descubrían accidentalmente soluciones a sus problemas.

Porque ese es el significado de ésta palabra, aunque no lo recoja el Diccionario de la RAE todo hay decirlo: un descubrimiento o un hallazgo por accidente, por casualidad, inesperado y afortunado, de cosas que no se están buscando ni investigando.

Me llama la atención esta palabra. Aunque no sea nuestra. Nosotros tenemos chiripa, carambola..  Sí esos términos sí que son más nuestros. Aunque la Fundeu (la Fundación del Español Urgente) dice que su significado es correcto. Y se utiliza mucho en seminarios sobre creatividad, emprededores... y demás.

Serendipia proviene del inglés: serendipity. Y éste del árabe Serendib. Aunque también os puedo contar que es el nombre árabe de la isla Sri Lanka, antigua Ceilán.

Y cómo otra curiosidad os cuento que dicen que la viagra nació de una serendipia. Los médicos comenzaron a usar este medicamento (citrato de sildenafilo) para tratar la angina de pecho y la hipertensión, y vieron que ocasionaba erecciones. Así que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid... 

También gracias a serendipias se descubrió América por parte de Colón, Newton dió con la gravedad...

Así que ya sabéis si escuchais a alguien la palabra "serendipia" ya sabéis más sobre ella. Pero dónde esté nuestra "chiripa" ¿Verdad?...



Lee todo en:  
 

domingo, 25 de enero de 2015

Biblioteca Pablo Neruda de Madrid



En la entrada que le dediqué al recital del disco de poesía de José María Herranz: http://rociodiazgomez.blogspot.com.es/2014/12/amargo-despertar-de-jose-maria-herranz.html,
os hablaba de la Biblioteca Pablo Neruda de Madrid.

Yo no conocía este Biblioteca, porque está en un barrio al que nunca había ido. Lógicamente hay barrios de Madrid que si no tienes alguien o algo por lo que acercarte no vas jamás. Y con este barrio me pasaba eso.

Pero me sorprendió muy gratamente esta biblioteca, por eso quería dedicarle su propia entrada. 

Me pareció un refugio cuando entré. Un lugar cálido en noviembre, espacioso, amplio, bien iluminado, con muchos colores y tranquilo. En la escalera había un montón de carteles hechos por niños con el centenario de Platero y yo. Y en la entrada había una exposición sobre la II República.

Además las personas que trabajaban allí con las que tratamos a la hora de colocar todo en el Salón de Actos o en la entrada me parecieron muy agradables. 

Llevo pensando en hacer este entrada desde noviembre ¡y ya estamos en enero de 2015! 

Pero no importa ¿verdad? Para hablar de bibliotecas o de cualquier lugar dedicado a los libros y a la lectura cualquier momento es bueno... Y más si fue un descubrimiento, cómo en este caso. 











jueves, 22 de enero de 2015

"Cuando escribo..." Angel Gabilondo



Cuando escribo, 
hay momentos en los que percibo como gira lentamente la tierra,  otros, no noto ni los terremotos.

Ángel Gabilondo




martes, 20 de enero de 2015

"Ofrenda a la tormenta" de Dolores Redondo




Se me ha echado el tiempo encima y no he hecho la reseña literaria del último libro que me leí en el 2014: "Ofrenda a la tormenta" de Dolores Redondo.

Libro que devoré, la verdad.

Sí, me refiero al que cierra la llamada "Trilogía del Baztán".

Bueno tampoco me voy a alargar mucho, solo deciros que me gustó. Me ha parecido muy entretenido y ha cumplido mis expectativas puesto que al fin comprendes enigmas que llevábamos arrastrando desde dos novelas atrás.

Como no podía ser de otra manera la autora sigue en este tercer volumen uniendo de forma muy efectiva la mitología y novela policiaca. Y yo creo que éste ha sido el gran acierto y buena parte del éxito que ha cosechado esta trilogía. Son unas novelas policíacas diferentes al contar con éste punto mágico.

El lugar de la historia sigue siendo el valle del Baztán, ese lugar lluvioso, oscuro y verde, tan sugerente para la novela policíaca y con tanta magia en sus historias.

Y cronológicamente esta historia comienza solo un mes después de haberse terminado la anterior. 

Los personajes principales son los mismos que en las dos novelas anteriores: la inspectora Amaia Salazar, su familia y sus compañeros de la Comisaría. Como en novelas anteriores creo que tienen mucho más peso los personajes femeninos que los masculinos. A mi modo de ver, en general, están mejor construidos. Las mujeres, sean más perversas como la madre de la protagonista o más buenas como por ejemplo tía Engrasi, te las crees. En éste tercer volumen las hermanas evolucionan mucho, los personajes crecen y las comprendes más. Amaia sigue con sus contradicciones, pero es lo que tiene que los personajes te caigan bien, que cuando el autor ya ha conseguido eso pues les quieres como son, aunque sean un poco contradictorios... Los hombres de la historia me parecen más blanditos, menos trabajados en sus aristas. Como os decía es una historia con más peso femenino. Y ya del personaje de Dupree ni hablamos... Queda bastante en el aire con su presencia esporádica y sus frases enigmáticas. No entiendo a este personaje, a no ser claro que por eso mismo la autora le pretenda utilizar en otro libro porque en éste no nos lo ha aclarado nada.

Los personajes mitológicos han ido cambiado de libro a libro. En el primero teníamos al Basajaun, posteriormente el Tarttalo y ahora tenemos al Inguma, un demonio que ataca a los niños pequeños mientras duermen para beberse su aliento. El argumento de ésta tercera historia tiene mucho que ver con el tema de "la muerte súbita" en algunos bebés. Bueno en más que algunos...

La novela está estructurada en 57 capítulos, contada en tercera persona con un estilo sencillo, bastante directo. El ritmo es ágil y al menos a mí cómo os decía me ha resultado muy fluido y entretenido.

Como "pero" que yo pondría es que el final es un poco previsible. Creo que uno ve venir antes de llegar el final quién es "el malo"... Pero aún así la resolución de otros enigmas de la historia me ha tenido bastante enganchada hasta el final.

Después de terminar he pensado que lo ideal hubiera sido leer las tres novelas de forma más continúada, porque había detalles, sobre todo de la primera, que había olvidado. Cuando me han contado que hay quién ha esperado a que saliera la tercera para leerse la trilogía de un tirón, lo cierto es que he pensado que no era para nada una mala idea. Habrá que tenerlo en cuenta para futuras trilogías...

Pero os la recomiendo, por supuesto. Está bien esta trilogía del Baztán, es un poco distinta a otras novelas policíacas, son nuestras, de una parte muy concreta de nuestra geografia, y se leen muy bien.


domingo, 18 de enero de 2015

"Retrato y Literatura". Los retratos de los Premios Cervantes del BNE


 Si os organizáis todavía estáis a tiempo de ver una exposición que hay en la Bbilioteca Nacional sobre retratos y otros objetos de los Premios Cervantes. Está hasta el 25 de enero.

Yo he estado dos veces. Una, el primer día que la abrieron y otra en éste último fin de semana. Qué agradable, qué silenciosa, qué calentita estaba la exposición con el frío que hacía en la calle. A primera hora de la tarde del viernes se podía pasear tranquilamente, admirándola, al ritmo que uno mismo se impusiera, sin agobios de gente ni de prisas. Reconociendo a los escritores en sus imágenes y en sus tesoros. Esos escritores, que ganaron el Cervantes, y a quiénes han pintado otros artistas buscando en su pintura el mundo literario del protagonista.

Por ello hay cuadros de todo tipo, más coloreados, en blanco y negro, con sus objetos, o apenas casi sin mostrarse, hasta uno cubierto por completo de blanco. 39 retratos, desde el de Jorge Guillén, primer galardonado en el 76, hasta Elena Poniatowska, última premiada en el 2013.

Por supuesto, y como dice en el vídeo con el que termina la exposición, están los objetos de los escritores también expuestos para los que somos fetichistas. Tenemos sus libros, sus escritos, su caligrafía. Qué curioso descubrir la letra de cada uno. "La vidorra..." que se estaba dando y contaba Pepe Hierro en una de sus postales, las mil y una correcciones en rojo de Antonio Gamoneda, o la firma excepcional de la gran Matute.

"Los retratos que aquí se presenta son pequeñas narraciones que esperan ser leídas" dice Estrella de Diego en el catálogo. Y la escuchareis en el vídeo que os cuento que se muestra al final, elaborado con material de archivo y entrevistas de algunos de los artistas, y contado también por Jesús Marchamalo, el comisario de la exposición, y de quién ya hemos hablado muchas veces en este blog.

Son retratos que están en las salas de lectura que normalmente no visitamos de la Biblioteca Nacional. Y ahora están ahí, de forma gratuita, junto a la caligrafía, al "mundo" escrito de los autores. La Biblioteca Nacional tiene buenas exposiciones, y son gratuitas.

Ésta también, no es grande, y es muy agradable, y supone un repaso a la cultura, un homenaje a los autores de literatura en español premiados. 

Si os organizáis todavía estáis a tiempo. Termina el 25 de enero...














viernes, 16 de enero de 2015

Ay Rubén Darío, Alas Clarín y Pío Baroja... Anécdotas de escritores



Hoy como es viernes, vamos a hacer una entrada un poco más "distendida"... He pensado que vamos a volver a nuestra colección de "Anécdotas de escritores".

Ésta que vamos a recordar hoy, es una de las más conocidas.

Se cuenta que García Lorca escuchando a Rubén Darío recitar uno de sus versos: "Qué púberes canéforas te ofrenden el acanto..." se levantó y dijo algo así como:
—A ver, otra vez, por favor, que sólo he entendido el “que”.

Es una anécdota que podemos encontrar en muchos lugares, aunque tampoco se sabe hasta qué punto es cierta. Pero es verdad que el poeta Rubén Darío muchas veces fue criticado por su "artificiosidad".

"En España contó con la incomprensión del crítico más temido de su tiempo, Leopoldo Alas Clarín. Así, escribía en el diario La Publicidad el 26 de octubre de 1893:

El señor Darío es muy decidor, no cabe negarlo, pero es mucho más cursi que decidor; y para corromper el gusto, y el idioma y el verso castellano, ni pintado. No tiene en la cabeza más que una indigestión cerebral de lecturas francesas y el prurito de imitar en español ciertos desvaríos de los poetas franceses de tercer orden.




Aunque parece ser que tampoco Ruben Darío se quedaba corto hablando de otros autores.Es muy conocida también la siguiente anécdota con Pío Baroja.

Parece ser que a Baroja le hacían muchos chistes relacionados con su condición de panadero. Y de eso le hablaron unos periodistas:

-¿Sabe usted lo que dice Rubén Darío de usted?
-No. ¿Qué dice?
-Dice "Pío Baroja es un escritor de mucha miga. Ya se conoce que es panadero".

Nuestro novelista, que conocía el paño (según él, en el ambiente literario "todo el mundo muerde si puede") encontraba natural "responder a la acritud con la acritud y a la simpatía con la simpatía". De modo que, cuando se enteró del chisme, repuso: "¡Bah! No me ofende nada. Yo diré de él: Rubén Darío es un escritor de buena pluma. Ya se conoce que es indio".



Es imposible no sonreírse ¿Verdad?

Ya veis... nadie se quedaba corto.


Fuentes:


Escritores a la Greña. Julián Moreiro Edit. EDAF 2014

La foto es de la obra de teatro "La lengua madre", el actor Juan Diego con un texto de Millás.

martes, 13 de enero de 2015

Trezidavomartiofobia ¡Menuda palabrota eh!



Hoy vamos a hablar de una palabreja que se las trae: TREZIDAVOMARTIOFOBIA. 

¿¡No me digais que no la usais constantemente!?  20 letras tiene, ni más ni menos, la palabrita.

En fin... supongo que no, que no acostumbrais a decirla mucho. Pero, aunque no lo hagais, cómo en este blog nos gustan mucho las palabras, he pensado que ésta es la palabra del día. Trezidavomartiofobia, o lo que es lo mismo fobia al martes y trece. 

Hoy es martes y trece, día supersticioso donde los haya. Está "gafado", cómo se suele decir, por dos motivos, por ser martes, y por el número 13.

Supersticioso y de mal agüero solo en algunas culturas, como la nuestra, la griega, la chilena, la argentina... En otras culturas, como la anglosajona, el día malo es el viernes, ya lo sabéis.

Vamos a hablar un poquito de ello.

¿Vosotros sabéis por qué a los martes se los considera de los peores días de la semana? Bueno pues para empezar ya en su nombre, cómo se suele decir, lleva la penitencia... El martes estaba consagrado a Marte, sí el dios de la guerra en la mitología latina. Por lo tanto ya se consideraba día de mal agüero para emprender algo importante. Acordaos de todos los refranes que hay a este respecto: "En martes ni te cases, ni te embarques (ni de tu casa te apartes, ni tu puerco mates... además tiene distintas versiones para su tercera parte)", "Para un hombre desgraciado todos los días son martes", "En todas partes tiene cada semana su martes", "El martes ni hijo cases, ni cochino mates"... Será por refranes "crucificando" al martes.
 ¿Y lo del 13? Pues también hay distintas versiones. En la última cena, Jesucristo era el número 13. Además la cábala enumera a trece espíritus malignos, y en Tarot el 13 hace referencia a la muerte... O que en el capítulo 13 del Apocalipsis llega el Anticristo.

Y ya si juntamos los dos términos: el acábose. Vemos que se cuentan que muchas desgracias ocurrieron en esos días fatídicos. En concreto se habla del martes 13 de junio de 1276, día en el que Don García Ortiz de Azagra cayó abatido, junto a la mayoría de la población de Játiva (Valencia), contra los musulmanes. También que la caída de la ciudad de Constantinopla fue en un día martes en 1453. Y por último y más atrás se dice que un martes 13 se produjo la llamada confusión de lenguas en la Torre de Babel...

En fin... que hay explicaciones muy variadas sobre la fobia en cuestión.

Esa fobia cuya divertida denominación ¡Trezidavomartiofobia! nos ha traído hasta esta entrada.

A ver repetid conmigo: Trezi-davo-martio-fobia.




Fotos de letreros en tiendas de arreglos de ropa



 Comenzamos el año con esta afición nuestra de fijarnos en los letreros con los que nos vamos tropezando a nuestro paso, observando el ingenio con el que han sido pensados. 

Hoy os traigo una pequeña selección de letreros de tiendas de arreglos de ropa. Son curiosos.

La foto de arriba es de una tienda que tenía en su cartel ¡incluso una sentencia!: "Porque todo en esta vida tiene arreglo..." Ahí queda eso. Me hizo sonreír nada más verla. Es de Madrid y está ubicada dentro de un mercado muy típico con puestos de todo tipo, porque además de los de alimentación tienen éste de arreglos de ropa, y hasta una librería...



La foto de aquí encima me la mandó uno de mis hermanos de su San Fermín en Pamplona. Como veis muy típica... "Descosidos: arreglos de ropa". La tenía ahí guardada y nunca le llegaba su turno, pues bien ya le llegó.

Y nos queda una última foto, la de aquí debajo, también de Madrid, "Arreglos Bueno`s". ¿Para qué decir más no?

Están bien ¿verdad?

¡Pues hala para nuestra colección!

Espero que os hayan gustado.




domingo, 11 de enero de 2015

"Los días preservan su ternura..." Ángel Gabilondo



"Los días preservan su ternura 
si alguien nos apaga la luz."

Ángel Gabilondo
Por si acaso

jueves, 8 de enero de 2015

25 años que murió Gil de Biedma


 

"Yo, de cuando era chico y adolescente, recuerdo que en mi casa se hablaba mucho y bien, 
se hablaba para entretener y de una manera deliberada, 
para producir un efecto estético" 
Gil de Biedma.

Hace 25 años que murió el poeta Jaime Gil de Biedma. 

"Yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema" 
Gil de Biedma

Jaime Gil de Biedma nació en 1929 en Barcelona, en el seno de una familia acomodada e ilustrada. Escritor importante de la llamada Generación del 50. Os dejo con un par de poemas suyos para recordarle. 

Os animo a que visiteis otras entradas del blog con otros poemas del poeta, además de la dedicada a "Rosas de Papel" la obra de teatro que se representó en el Lara de Madrid sobre el autor, que estuvo muy bien. 




CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colemena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!


 Canción de aniversario

Porque son ya seis años desde entonces,
porque no hay en la tierra, todavía,
nada que sea tan dulce como una habitación
para dos, si es tuya y mía;
porque hasta el tiempo, ese pariente pobre
que conoció mejores días,
parece hoy partidario de la felicidad,
cantemos, alegría!

Y luego levantémonos más tarde,
como domingo. Que la mañana plena
se nos vaya en hacer otra vez el amor,
pero mejor: de otra manera
que la noche no puede imaginarse,
mientras el cuarto se nos puebla
de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,
y de historia serena.

El eco de los días de placer,
el deseo, la música acordada
dentro del corazón, y que yo he puesto apenas
en mis poemas, por romántica;
todo el perfume, todo el pasado infiel,
lo que fue dulce y da nostalgia,
¿no ves cómo se sume en la realidad que entonces
soñabas y soñaba?

La realidad -no demasiado hermosa-
con sus inconvenientes de ser dos,
sus vergonzosas noches de amor sin deseo
y de deseo sin amor,
que ni en seis siglos de dormir a solas
las pagaríamos. Y con
sus transiciones vagas, de la traición al tedio,
del tedio a la traición.

La vida no es un sueño, tú ya sabes
que tenemos tendencia a olvidarlo.
Pero un poco de sueño, no más, un si es no es
por esta vez, callándonos
el resto de la historia, y un instante
-mientras que tú y yo nos deseamos
feliz y larga vida en común-, estoy seguro
que no puede hacer daño.

miércoles, 7 de enero de 2015

7 de enero: Día de Jugar con nuestros juguetes


Hoy es 7 de enero. El día por excelencia para jugar. 

Yo he tenido que volver al trabajo (afortunadamente claro que sí) así que he pensado que, para darle una alegría a la niña que fui, hoy la entrada del blog la dedicaría a los juguetes.

Y para ello os quería dejar con las fotos que he hecho en estos días navideños en una exposición que he visitado por casualidad en un Centro Comercial en Madrid, el Centro Comercial Gran Vía de Hortaleza.

La exposición se titulaba "Juguetes de nuestro pasado: V edición de la Muestra del Juguete Antiguo". Y he encontrado en ella los juguetes de mi niñez: la batería de cocina de acero inoxidable que me trajeron una vez los Reyes, la Nancy rubia que tuve... y algunos muy parecidos a los que tenían mis hermanos.

La verdad es que es una exposición que se ve en nada, y te trae muy buenos recuerdos. ¿No os parece que no hay mejor entrada para un 7 de enero?

Las fotos no son muy allá porque las hice con el móvil, pero bueno para abandonarse a los recuerdos yo creo que valen...

Hala a disfrutarlas...





domingo, 4 de enero de 2015

"Las mujeres son más jóvenes" Artículo de Javier Marías



Acabo de leer este artículo de Javier Marías sobre las mujeres y me ha encantado. Tenía que compartirlo con vosotros. Tengo que dar las gracias a mi amigo Xosé por compartirlo y darlo a conocer. Ha salido en el periódico El País de hoy, día 4 de enero.

No os lo perdáis.

http://elpais.com/elpais/2015/01/02/eps/1420214957_651529.html

Las mujeres son más jóvenes

Por casualidad las oí disfrutar con las amigas, compartir diversión y charla, con una especie de juvenilismo natural, no forzado ni impostado, irreductible


Es tanta la gente que hoy va por la calle con los oídos tapados por ­auriculares o por la voz que les chilla desde su móvil, que se pierden una de las cosas que a mí siempre me han gustado: frases sueltas o retazos mínimos de conversaciones que uno escucha involuntariamente a su paso. Si uno no pega el oído a propósito ni acompasa su andar al de los transeúntes locuaces –y eso no me parece bien hacerlo: es cotilleo–, le llega en verdad muy poco: en un diálogo escrito daría tan sólo para dos o tres líneas. Para alguien dado a imaginar tonterías, resulta sin embargo suficiente para hacerse una composición de lugar de la relación entre los hablantes, o figurarse un esbozo de cuento o historia. Hace unos días, al subir por Postigo de San Martín, oí una de esas ráfagas voladoras que me hizo sonreír y se me quedó en la cabeza. Pasé junto a tres mujeres que quizá estaban ya despidiéndose, paradas junto a una chocolatería, si mal no recuerdo. Eran de mediana edad, sin duda habían dejado atrás los cincuenta, aunque no me dio tiempo a reparar en su aspecto. Reían con ganas, se las notaba de excelente humor y contentas. Una de ellas dijo: “Qué bien estamos las mujeres”. Otra contestó rápida: “Ay, y que lo digas”. Y la tercera apostilló: “Y nos lo pasamos genial”. Yo continué mi marcha, eso fue todo. Pero capté bien el tono, y no era voluntarioso, sino ufano; no era que trataran de convencerse de lo que decían, sino que estaban plenamente convencidas y lo celebraban, como si pusieran una rúbrica verbal a lo bien que se lo habían pasado el rato que habían permanecido juntas. No sé muy bien por qué, me animaron y me hicieron gracia.
Han sido siempre en gran medida el elemento civilizatorio, las que han hecho la vida más amable
Sería difícil escuchar estos tres mismos comentarios en boca de hombres, y aún más en varones de edad parecida. Sería raro que se ensalzaran en tanto que sexo (“Qué bien estamos los hombres”), incluso que se rieran tan abiertamente y tan de buena gana como aquellas tres señoras simpáticas y tan conscientes de su enorme suerte. La suerte de disfrutar con las amigas, de compartir diversión y charla, con una especie de juvenilismo natural, no forzado ni impostado, irreductible. Llevo toda la vida observando que no hay demasiadas mujeres amargadas ni excesivamente melancólicas. Claro que las hay odiosas, y en la política abundan. Las hay que se esfuerzan por perder todo vestigio de humor y mostrarse duras; las hay de colmillo retorcido, venenosas y malvadas (legión las televisivas); tiránicas o brutas, zafias o de una antipatía que hiela la sangre; también las hay insoportablemente lánguidas, que han optado por andar por la vida como sufrientes heroínas románticas. Lejos de mi intención hacer una loa indiscriminada y aduladora, las hay de una crueldad extrema y las hay tan idiotas como el varón más imbécil. Pero, con todo, y pese a que hoy tiende a proliferar el tipo serio y severo, la mayoría posee un buen carácter, cuando no uno risueño. Cada vez que veo a matrimonios de cierta edad, pienso que más valdrá que muera antes el marido, porque conozco a bastantes viudos desolados y que no levantan cabeza nunca, que se apean del mundo y se descuidan y abotargan, que pierden la curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo, que se convierten sólo en eso, en “pobres viudos” desganados y desconcertados. Y en cambio casi nunca he visto a sus equivalentes en mujeres. Apenas si hay “pobres viudas”, es decir, señoras o incluso ancianas que decidan recluirse, que no superen la pena, que pasen a un estado cuasi vegetativo, de pasividad e indiferencia. Por mucho que les duela la pérdida, suelen disponer de mayores recursos vitales, mayor resistencia, mayor capacidad para sobreponerse y encontrarle alicientes nuevos a la existencia.

De todos es sabido que las mujeres leen más, desde hace muchos años; pero también van más al cine, al teatro, a los conciertos y exposiciones, y las conferencias están llenas de ellas. Salen a pasear, a curiosear, quedan con sus amigas y viajan con ellas. He conocido a varias mujeres que ya habían cumplido los noventa (recuerdo sobre todo a María Rosa Alonso, estudiosa canaria amiga de mis padres, que aún me escribía con letra firme y mente clara e inquieta a los cien años) y se quejaban de que les faltaba tiempo para todo lo que querían hacer, o estudiar, o averiguar. Hablaban con la misma impaciencia por aumentar sus conocimientos que se percibe en los jóvenes despiertos, mantenían intactos su entusiasmo, su sentido del humor, su capacidad de indignación ante lo que encontraban injusto, su calidez, su risa pronta, su afectuosidad sin cursilería. Las mujeres han sido siempre en gran medida el elemento civilizatorio, las que han hecho la vida más alegre y más amable, y también más cariñosa, y también más compasiva. No hace falta recordar que son las que educan a todo el mundo en primera instancia y las que atienden y ayudan más a las personas cuando su final está cerca. En esas mujeres generosas (las hay que no lo son en absoluto), la generosidad no tiene límites. Pero, por encima de todo, mantienen en gran medida la juventud a la que muchos varones renunciamos en cuanto la edad nos lo reclama. Somos pocos los que no tenemos plena conciencia de los años que vamos cumpliendo, para atenernos a ellos. A numerosas mujeres les trae eso sin cuidado, para su suerte: están tan poseídas por sus energías de antaño que no hay manera de que las abandonen. “Y nos lo pasamos genial”. Cuán duradera es ya la sonrisa que me provocó esa frase celebratoria que cacé al vuelo.
elpaissemanal@elpais.es

jueves, 1 de enero de 2015

365 más...


Pues vamos al nuevo año con este pensamiento positivo. 

Nos esperan como dicen nuestros amigos de arriba 365 oportunidades de ser más: más lectores, más escritores, más viajeros, más cercanos, más cariñosos, más sabios, más de todo aquello que deséis, y por encima de cualquier cosa más felices. 

Vamos a por ellas.

¡Feliz año nuevo a todos!