miércoles, 31 de agosto de 2011

"Cuando Dios era un conejo" de Sarah Winman



Terminé de leer "Cuando Dios era un conejo" (Qué buen título ¿verdad?) y la verdad es que lo he disfrutado mucho. Lo he leído muy deprisa, pero a partir de medio libro ya estaba anticipando todo el rato la pena que me iba dar que se terminara.

Es de esas novelas que te transportan inmediatamente a otro lugar, a otras vidas, a un mundo en el que se está muy bien.

Una historia tierna y sentimental. Contada de forma sencilla, natural, entrañable.

La novela se divide en dos partes que se diferencian mucho. La primera parte me dijo mi librero favorito (http://www.lalibreriadejavier.com/) que se parecía a "Tomates verdes fritos" y es cierto. Tiene ese aire, ese modo de discurrir entrañable, esos episodios duros suavizados por la forma de contar de una niña de siete u ocho años. Esa primera parte transcurre desde el nacimiento de Elly en 1968 hasta que tiene unos trece años. Después hay un salto en el tiempo porque en la segunda aparte Elly ya tiene veintisiete años, vive entre Londres y Nueva York, y dura hasta la actualidad.

La narradora es ella, Elly, está contado siempre en primera persona. Pero a su alrededor hay un montón de personajes entrañables y a veces disparatados. Unos padres que quieren mucho a sus hijos pero un poco despistados con lo que hacen o dejan de hacer. Un hermano Joe, fundamental en su vida. Una amiga, una única amiga llamada Jenny Penny que tiene una madre loca por los funerales y que va teniendo novio tras novio. Una tía Nancy, actriz, siempre presente. Y un conejo, un conejo llamado Dios. Estos son los fundamentales, pero hay muchos más personajes. Todos ellos especiales por alguna u otra razón y que van salpicando la historia de diversas anécdotas más alegres o más tristes.


La historia se desarrolla entre Cornualles y Nueva York.


El tema de la novela es el amor. El amor entre hermanos, el amor entre amigos, el amor de pareja, el desamor, los sentimientos entre las personas. Pero de pasada toca otros temas como la homosexualidad, el abuso sexual, la violencia, el secuestro... Pero todo contado de forma muy sutil, tanto que a veces casi ni te das cuenta de lo que te acaban de contar, y tienes que releerlo para darte bien cuenta.

 Pasan muchas cosas en esta novela, es muy entretenida. Y son sucesos de todo tipo, tiernos, entrañables, locos, desgarradores, duros... Un contínuo de sucesos, tal y como es la vida.

A mí me ha gustado mucho, muy recomendable. No es una historia complicada, ni sesuda, es una historia entretenida, sencilla, tierna en la que no es díficil entrar. Que ya es bastante.

La autora de Cuando Dios era un conejo es la escritora británica Sarah Winman, quien estudió arte dramático y ha actuado en teatro, cine y televisión. “Cuando Dios era un conejo” es su primera novela, aclamada por la crítica y el público y traducida a numerosos idiomas. En la actualidad vive en Londres.

martes, 30 de agosto de 2011

Dos palabras mal utilizadas: Tétrico y Adolecer



Ya he leído en varios documentos que muchas veces utilizamos mal dos palabras, así que he pensado que sería bueno, aunque sea agosto, darles un repasito... Venga que hoy hace más fresquito, vamos a pensar un poco ¿Os parece?


Tétrico:

El error con esta palabra consiste en que normalmente utilizamos este término para crear una atmósfera de terror, confundiéndolo con el significado de "terrorífico". Pero en realidad no es ese su significado.

Buscamos en el diccionario de la Real Academia Española y efectivamente vemos que tétrico es triste.

tétrico, ca.


(Del lat. tetrĭcus).

1. adj. Triste, demasiadamente serio, grave y melancólico.



Adolecer

El error con esta palabra es que confudimos muchas veces su significado con el de "carecer". Y no tiene nada que ver, "adolecer" es "padecer". Lo buscamos en la Rae:

adolecer.


(Del ant. dolecer).

1. tr. ant. Causar dolencia o enfermedad.

2. intr. Caer enfermo o padecer alguna enfermedad habitual.

3. intr. Tener o padecer algún defecto. Adolecer DE claustrofobia.

4. prnl. compadecerse (sentir lástima).



 


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viernes, 26 de agosto de 2011

"Carta a un joven escritor" de Pérez Reverte



Os dejo con un artículo que me gusta mucho.

Me parece que todo lo dice muy bien, con mucha precisión y sabiendo bien de lo que habla. Habla de oficio de escribir, de otros escritores, del poso que han dejado...

En fin... que está muy bien. Claro, es mi opinión.

Pero a ver si os gusta.

Carta a un joven escritor (II)

Hablábamos el otro día de maestros: autores y obras que ningún joven que pretenda escribir novelas tiene excusa para ignorar. Ten presente, si es tu caso, un par de cosas fundamentales. Una, que en la antigüedad clásica casi todo estaba escrito ya. Echa un vistazo y comprobarás que los asuntos que iban a nutrir la literatura universal durante veintiocho siglos aparecen ya en la Ilíada y la Odisea -relato, éste, de una modernidad asombrosa- y en la tragedia, la comedia y la poesía griegas. De ese modo, quizá te sorprenda averiguar que el primer relato policíaco, con un investigador -el astuto Ulises- buscando huellas en la arena, figura en el primer acto de la tragedia Ayax de Sófocles.
Un detalle importante: escribes en español. Quienes lo hacen en otras lenguas son muy respetables, por supuesto; pero cada cual tendrá en la suya, supongo, quien le escriba cartas como ésta. Yo me refiero a ti y a nuestro común idioma castellano. Que tiene, por cierto, la ventaja de contar hoy, entre España y América, con 450 millones de lectores potenciales; gente que puede acceder a tus libros sin necesidad de traducción previa. Pero atención. Esa lengua castellana o española, y los conceptos que expresa, forman parte de un complejo entramado que, en términos generales y con la puesta al día pertinente, podríamos seguir llamando cultura occidental: un mundo que el mestizaje global de hoy no anula, sino que transforma y enriquece. Tú procedes de él, y la mayor parte de tus lectores primarios o inmediatos, también. Es el territorio común, y eso te exige manejar con soltura la parte profesional del oficio: las herramientas específicas, forjadas por el tiempo y el uso, para moverte en ese territorio. Aunque algunos tontos y fatuos lo digan, nadie crea desde la orfandad cultural. Desde la nada. Algunas de esas herramientas son ideas, o cosas así. Para dominarlas debes poseer las bases de una cultura, la tuya, que nace de Grecia y Roma, la latinidad medieval y el contacto con el Islam, el Renacimiento, la Ilustración, los derechos del hombre y las grandes revoluciones. Todo eso hay que leerlo, o conocerlo, al menos. En los clásicos griegos y latinos, en la Biblia y el Corán, comprenderás los fundamentos y los límites del mundo que te hizo. Familiarízate con Homero, Virgilio, los autores teatrales, poetas e historiadores antiguos. También con La Divina Comedia de Dante, los Ensayos de Montaigne y el teatro completo de Shakespeare. Te sorprenderá la cantidad de asuntos literarios y recursos expresivos que inspiran sus textos. Lo útiles que pueden llegar a ser.
La principal herramienta es el lenguaje. Olvida la funesta palabra estilo, burladero de vacíos charlatanes, y céntrate en que tu lenguaje sea limpio y eficaz. No hay mejor estilo que ése. Y, como herramienta que es, sácale filo en piedras de amolar adecuadas. Si te propones escribir en español, tu osadía sería desmesurada si no te ejercitaras en los clásicos fundamentales de los siglos XVI y XVII: Quevedo, el teatro de Lope y Calderón, la poesía, la novela picaresca, llenarán tus bolsillos de palabras adecuadas y recursos expresivos, enriquecerán tu vocabulario y te darán confianza, atrevimiento. Y una recomendación: cuando leas El Quijote no busques una simple narración. Estúdialo despacio, fijándote bien, comparándolo con lo que en ese momento se escribía en el mundo. Busca al autor detrás de cada frase, siente los codazos risueños y cómplices que te da, y comprenderás por qué un texto escrito a principios del siglo XVII sigue siendo tan moderno y universalmente admirado todavía. Termina de filtrar ese lenguaje con la limpieza de Moratín, el arrebato de Espronceda, la melancólica sobriedad de Machado, el coraje de Miguel Hernández, la perfección de Pablo Neruda. Pero recuerda que una novela es, sobre todo, una historia que contar. Una trama y una estructura donde proyectar una mirada sobre uno mismo y sobre el mundo. Y eso no se improvisa. Para controlar este aspecto debes conocer a los grandes novelistas del siglo XIX y principios del XX, allí donde cuajó el arte. Lee a Stendhal, Balzac, Flaubert, Dostoievski, Tolstoi, Dickens, Dumas, Hugo, Conrad y Mann, por lo menos. Como escritor en español que eres, añade sin complejos La regenta de Clarín, las novelas de Galdós, Baroja y Valle Inclán. De ahí en adelante lee lo que quieras según gustos y afinidades, maneja diccionarios y patea librerías. Sitúate en tu tiempo y tu propia obra. Y no dejes que te engañen: Agatha Christie escribió una obra maestra, El asesinato de Rogelio Ackroyd, tan digna en su género como Crimen y castigo en el suyo. Un novelista sólo es bueno si cuenta bien una buena historia. Escribe eso en la dedicatoria cuando me firmes un libro tú a mí.

jueves, 25 de agosto de 2011

La libreria de "Notting Hill"


Pues es que he visto esta noticia en le periódico de hoy y claro tenía que dejáosla...

Dicen que va a cerrar la librería de la película "Notting Hill". Y era bien bonita esa librería... Y pensando en ella me he acordado de otra libreria del cine que también parecía ser bien bonita, me refiero a la de Meg Ryan en "Tienes un email" ¿Os acordáis?

Y ¿Os acordáis de más librerias en el cine que os llamaran la atención?

Mientras me contestais os dejo con la noticia...

Cierra la librería que 'enamoró' a Hugh Grant y Julia Roberts

El establecimiento que inspiró la película 'Notting Hill' será clausurado después de 32 años por falta de un comprador


AGENCIAS / EL PAÍS - Londres - 24/08/2011

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La librería de viajes de la película Notting Hill, aquel lugar bohemio del barrio londinense en el que Julia Roberts y Hugh Grant se enamoraban para ensoñación de los que se cansaron de las citas románticas a la luz de las velas, cierra en dos semanas después de 32 años. Su propietario desde hace 25 reside en Francia y ha decidido desprenderse de The Travel Bookshop, como se llama la tienda, ya que su único hijo no quiere hacerse cargo del negocio y no encuentra otro comprador.
         
Notting Hill
Ampliar
Julia Roberts y Hugh Grant, protagonistas de la película 'Notting Hill'.-
    
Saara Marchadour, encargada de la librería hasta hace dos meses, cuenta en el periódico británico The Guardian que otra de las causas del inesperado cierre es la crisis económica que castiga a los pequeños comercios. La librería anunció hace un par de días en su cuenta en la red social Twitter que comenzaban a liquidar existencias "con pena, aunque con una sonrisa en la cara".
Un grupo de escritores británicos ha reaccionado a la noticia y ha iniciado una campaña para tratar de salvar The Travel Bookshop. Los intelectuales se han ofrecido voluntarios para hacer turnos de un día en la librería. "Es un lugar maravilloso, único y muy apreciado por los londinenses", dice la poetisa Olivia Cole, de 30 años, habitual de la tienda. "El hecho de que un escritor se convierta en vendedor por un día añade más romanticismo al lugar", añade Cole.
Alec Baldwin, el novio de Roberts en el filme hasta que Grant se cruza en su vida con sus libros de viajes y exploradores, se ha unido a la iniciativa en su Twitter: "Salvad The Travel Bookshop", tuiteó ayer en su cuenta.
El colorido establecimiento se había convertido en un lugar de peregrinación para los miles de aficionados de la película, que recaudó tras su estreno en 1999 más de 253 millones euros en todo el mundo. Aunque en la película no aparece el mismo local que ahora cierra sus puertas, The Travel Bookshop sirvió de inspiración para sus guionistas. "Cogieron la decoración de la librería y la reprodujeron en una tienda de antigüedades cerca de Portobello".

miércoles, 24 de agosto de 2011

"La tienda de palabras" de Jesús Marchamalo



- El otro día cuando se fue, dejó aplazada una serie de palabras que tal vez le interese ver, ¿recuerda?
- ¿Cuales, disculpe?
- Palabras singulares. Aquellas que no tienen masculino o femenino.
- Ah, sí.
- Mírelas.
- Es verdad.
- Hay más: soprano, manifero... Y mire, sin masculino.
DENTISTA
" También aquí tiene un montón donde elegir: GUIA, SOLISTA, SINVERGUENZA, ARTISTA, PATRIOTA... Ninguna se puede formular en masculino, sino por medio del artículo. Y luego hay unas muy divertidas que cambian de significado dependiendo de quién y cómo las use...
- ¿Ah sí?
- A ver dónde las tenía -buscó entre las carpetas que había cogido de la estantería. Mire, aquí hay algunas: ¡FUEGO! No es lo mismo si quién lo dice es un bombero o un militar; VICTORIA nunca significará lo mismo para los vencedeores que para los cencidos. De hecho la palabra VICTORIA lleva siempre aparejada la DERROTA; ¿QUE TIENE USTED? Depende de si el que lo pregunta es un médico, o el empleado del banco que va a concedernos un crédito.
- Arenas movedizas.
- Exacto.
...
Págs. 198 y 199.
La tienda de palabras
Jesús Marchamalo

Ya os he hablado en alguna que otra entrada de este libro copiandoos algún fragmento. Me refiero a "La tienda de palabras" de Jesús Marchamalo.

No es propiamente una novela. O mejor dicho como novela no es cómo sobresale, puesto que la trama es flojilla. Sin embargo está muy bien y me ha gustado mucho por el amor a las palabras que encierra.

El argumento comienza cuando el narrador protagonista (Carlos) recibe en su buzón un papel que contiene la definición de la palabra "murciflar" y lo invita a reclamar un obsequio en una tienda. Al acudir a la dirección señalada, descubre que se trata de la tienda donde Matías Orgaz vende palabras.
La trama es bastante sencilla, se hilvanan unos sucesos y por supuesto hay un conflicto: una conspiración para hacer desaparecer palabras importantes para la humanidad. Pero  eso es lo menos importante de la historia. Lo que te atrapa y te entretiene es que el propietario de la tienda enseña al protagonista todo lo que tienen las palabras de interés, de entretenimiento, de lúdico, que es mucho.

Ese es el principal propósito del autor: rendir homenaje al lenguaje. Ese es el tema: el modo en cómo escribimos las palabras, la ortografía, la fonética, los juegos de palabras que influyen sobre la semántica casi sin que te des cuenta.

Es una novela con pocos personajes, y entre ellos realmente solo hay dos importantes:  Carlos, el comprador, y Orgaz, el vendedor que vende palabras raras, reversibles, adecuadas para describir cosas que hasta ahora no tenían nombre, en desuso, inútiles pero bellas o simplemente… palabras. Matías se convierte en el guía de Carlos en un viaje por el mundo de lo escrito, jugando con las palabras...

Y ello haciendo referencia  a autores tan importantes como Umberto Eco, a los Ejercicios de estilo de Queneau, a Cortazar, a Cabrera Infante, Miguel de Unamuno, Rafael Alberti, Virgilio Piñera, Augusto Monterroso, o a Lewis Carroll… Y gracias a él descubrimos los palíndromos,  las jitanjáforas, la polisemia, juegos de palabras, el calambur, los anagramas, los acrósticos, las aliteraciones, la poesía visual...

También hay que destacar en el libro la inmensa lista final de autores, publicaciones y ediciones que Marchamalo escribe, esclareciendo algún punto que otro sobre autorías o anonimatos.

Y al final hay un conjunto de propuestas pedagógicas. Muy interesantes.
Por todo ésto es un libro muy completo. Apto para todas las edades, pero sobre todo para los amantes de las palabras, para los que disfrutan jugando con ellas y aprendiendo, tengan la edad que tengan.

A mí me ha gustado mucho, me ha entretenido y me ha parecido muy interesante. Pero claro siempre y cuando te guste este mundo que envuelve al lenguaje.


 Os dejo para terminar con otro ejemplo de los que se dan en el libro...


El dulce lamentar de dos pastores
El dulce lamen tarde dos pastores 

Y mi voz que madura
Y mi bosque madura
Y mi voz quemadura
Y mi voz quema, dura



lunes, 22 de agosto de 2011

Los nombres de las grandes marcas



Os dejo con un artículo que a mí me pareció interesante. Va de palabras, claro. Es sobre los nombres de las marcas y lo encontré hace ya tiempo en la página de la FUNDEU.



¿De dónde provienen los nombres de las grandes marcas?

       
 
Una marca comienza como un producto con un nombre: Apple, Aspirina, BlackBerry, Coca-Cola, Google, Facebook, Juan Valdez, Mickey Mouse, Kleenex, Nike, Red Bull, Twitter, Sony, Yahoo!, Zara; con el paso del tiempo estos nombres han adquirido poderosos significados y, de alguna manera, se han compenetrado en nuestras vidas, a tal punto que hoy hacen parte de nuestro vocabulario cotidiano.
Adrian Room en su libro History of branding sostiene que «un nombre de marca efectivo se caracteriza por ser memorable, pronunciable, original y, en muchos casos, directa o indirectamente descriptivo del producto».
Sin embargo, no basta con que un nombre cumpla con estos requisitos si no se le brinda un soporte adecuado.

De hecho, el nombre es definido como la piedra básica en la construcción de la marca. Un buen nombre puede llegar a definir una categoría como ocurrió con Kleenex, el pañuelo desechable que posee la propiedad de la categoría. Incluso en muchos diccionarios aparece como sinónimo de pañuelo de papel. Al Ries sostiene que la marca debe apropiarse de una palabra en la mente del consumidor, una palabra que nadie más posea. La marca es dueña del nombre de la categoría cuando el nombre de la marca se utiliza genéricamente: «hágame una xerox», «los muebles son de formica», «deme un Juan Valdez».

Muchas de las marcas que hoy conocemos se originaron mucho antes de que naciéramos, pero otras, la mayoría pertenecientes a la tecnología, han aparecido recientemente. A continuación enumeramos algunas:

Apple. Es la primera empresa informática en romper con el género visual robusto de IBM. Steve Jobs decidió vender computadoras con el nombre de esta fruta, en homenaje a la casa discográfica de los Beatles. Además, Macintosh es una variedad de las manzanas californianas.

Aspirina. Es un producto creado en 1898. Está registrado en más de 70 países como medicamento para calmar la fiebre y aliviar el dolor. La sílaba «spir» indica la presencia del ácido salicílico, derivado de la familia botánica «Spiraea». El acetil aportó el prefijo «A» y el sufijo «in» creó una palabra que se puede deletrear de la misma manera en alemán y en inglés.

BlackBerry. Son los teléfonos inteligentes que permiten conectarse con el mundo y manejar la oficina desde la palma de mano, creado por Mike Lazaridis, fundador y CEO [consejero delegado] de Research In Motion (RIM). En el 2001 contrató a Lexicon Branding, una consultora de marcas experta en la creación de nombres, firma que sugirió el nombre Blackberry. La palabra Blackberry significa en español mora, fruto del moral de forma ovalada, dos centímetros de largo y color morado. La marca se hizo popular gracias a que muchos personajes de la economía y la política, entre ellos Obama, lo poseían.

Coca-Cola. Es una de las marcas mas poderosas del mundo, creada en 1886 por John Perberton de Atlanta EE. UU., quien elaboró una bebida no alcohólica a partir de hojas de coca y de extracto de nuez de cola. El tónico comenzó a gozar de gran popularidad por su agradable sabor y por sus virtudes euforizantes. Aunque el nombre provino de los ingredientes utilizados para su elaboración, el logotipo fue diseñado por Frank Robinson, el joven contable de la empresa.

Danone. Esta marca nació en 1919 en Barcelona cuando su creador Isaac Carasso fabricó el primer yogur industrial comercializado en Europa Occidental. El nombre Danone se deriva del nombre de su hijo, Daniel y de la palabra inglesa «one». La suma de la primera sílaba y el vocablo inglés dió lugar a «Dan-one».

Google. El buscador de Internet número uno del mundo, ideado en 1995 por dos estudiantes de Stanford, recibe el nombre del término con que el matemático estadounidense Eduard Kasner definió el número 10 elevado a la potencia 100. Pero la verdad sea dicha, el término «googol» es pronunciado por primera vez en 1938, por un niño de nueve años, llamado Milton Sirotta, sobrino del matemático Kasner. El gúgol («googol») no es de particular importancia en las matemáticas y tampoco tiene usos prácticos. Kasner lo acuñó para ilustrar la diferencia entre un número inimaginablemente grande y el infinito. Cuando éste nombre se fue a registrar para el buscador, un error tipográfico hizo que se registrase Google en lugar de «googol», hecho que beneficio a sus creadores ya que «googol» era un dominio que ya estaba adquirido.

Harley Davidson. Es la marca de motocicletas que nació en 1903 en un taller de Milwaukee, donde dos jóvenes, William S. Harley y Arthur Davidson, fabricaron su primera moto y para designar su «caballito mecánico» unieron sus apellidos. Pero la popularidad nace en la década de los cincuenta cuando Elvis Presley y Marlon Brando «montan» una Harley para mostrar el símbolo del espíritu rebelde y libre de su generación.

Mercedes-Benz. Es el nombre de la marca alemana de automóviles de la compañía Daimler AG. El nombre corresponde a una niña vienesa de once años, hija de Emil Jellinek, un entusiasta del incipiente automovilismo de principios del siglo XX. Jellinek hace un pedido de un nuevo diseño a Daimler AG con la proposición de otorgar a dichos coches el nombre de su hija Mercedes. El nombre tuvo tanta aceptación que se decidió utilizarlo para todos los autos fabricados por Daimler.

Sony. Es una marca japonesa que nació entre las cenizas de la segunda Guerra Mundial. El nombre fue creado por Akio Morita en 1946 basándose en la palabra latina sonus (sonido) y en la canción «Sonny boy».
       
Publicado 20/01/2011

domingo, 21 de agosto de 2011

Historia de las palabras - "La tienda de palabras" Jesús Marchamalo




HISTORIA DE LAS PALABRAS

¿Quién pronunció por primera vez "misterio"? ¿Quién escribió, cuándo aún nadie sabía su significad, la palabra "deseo"? Las palabras también cumplen años porque no han existido siempre. ¿Eso quiere decir que antes de que existieran esos sentimientos, esas ideas, estas palabras eran desconocidas para nuestro corazón, para nuestra inteligencia? Es posible que no o tal vez sí. Lo que sí es verdad es que los seres humanos seguimos creando palabras porque aún hay muchas cosas, muchos matices de la realidad, de la vida, que desconocemos. Cada palabra refleja el descubrimiento de una parte más del misterio dentro del cual vivimos.

Un filósofo José Antonio Marina, en su libro Etica para naúfragos, nos cuenta como curiosidad la fecha en que aparecieron algunas de las palabras que hacen referencia y matizan la tristeza:

Abatimiento (1460)
Congoja (1461)
Desconsuelo (1520)
Depresión (1880)
Consternación (mediados siglo XVII)
Melancolía (mediados siglo XVII)
Nostalgia (1884)
Añoranza (1895)

Pág. 272 de La tienda de palabras
Jesús Marchamalo


viernes, 19 de agosto de 2011

Un poema de Aureliano Cañadas...





PESCADO


Y me enganchó la boca
con el terrible anzuelo de su boca,
me arrastró hasta la luz del sol, el aire,
y me dejó morir sobre la arena
                                                  despacito.



Aureliano Cañadas
"Doble vida"

El lenguaje en la Jornada Mundial de la Juventud


Ayer la Fundación de Español Urgente del BBVA nos hacía unas recomendaciones lingüisticas como consecuencia de todas las noticias que han aparecido a raíz de la celebración en Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud.

Creo que está bien recoger algunas de ellas y subrayarlas por son interesantes:

- Las misas se CELEBRAN, se OFICIAN o DICEN. No se dice DAR MISA.

- Solo se CANTA MISA cuando es la primera que celebra el sacerdote que acaba de ordenarse.

- Las homilías se PRONUNCIAN.

- Es correcto tanto viacrucis como vía crucis. Da igual junto o separado.

- La nueva Ortografía de la lengua española aconseja escribir con minúsculas términos como: papa, sumo pontífice, vigilia, eucaristía, liturgia de la palabra, confesión, comunión o papamóvil.

- Los nombres propios se escriben con mayúsculas pero los comunes con minúsculas. Luego se escribiría: catedral de la Almudena, basílica de El Escoial, plaza de la Cibeles, plaza de Colón, plaza de la Independencia, paseo de Recoletos...

jueves, 18 de agosto de 2011

Cuatro poemas para adultos de Gloria Fuertes



Ayer tropecé de nuevo con la poesía de Gloria Fuertes. Con esa poesía para adultos que a mí, que crecí oyendo sus poemas para niños, me sorprende y me emociona...

En julio hizo años que nació, vamos a recordarla releyendo algunos de esos poemas que tanto merecen la pena.


Escribo
Escribo sin modelo
a lo que salga,
escribo de memoria
de repente,
escribo sobre mi,
sobre la gente,
como un trágico juego
sin cartas solitario,
barajo los colores
los amores,
las urbanas personas
las violentas palabras
y en vez de echarme al odio
o a la calle,
escribo a lo que salga.



Algo sucede
Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas,
peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua.

¡Esto es amor y lo demás miseria! 





Las cosas, nuestras cosas...

Las cosas, nuestras cosas,
les gustan que las quieran;
a mi mesa le gusta que yo apoye los codos,
a la silla le gusta que me siente en la silla,
a la puerta le gusta que la abra y la cierre
como al vino le gusta que lo compre y lo beba,
mi lápiz se deshace si lo cojo y escribo,
mi armario se estremece si lo abro y me asomo,
las sábanas son sábanas cuando me echo sobre ellas
y la cama se queja cuando yo me levanto.
¿Qué será de las cosas cuando el hombre se acabe?
Como perros las cosas no existen sin el amo.





Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
−que después del trabajo da buen sueño−.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
−escribiendo me da la madrugada−.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima
asalto las trincheras de la angustia
que nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Hoy hace 75 años que murió Federico García Lorca



Hoy, esta noche, hace 75 años que mataron a Lorca en el barranco de Viznar.

Quería dejaros con un texto  que ya os había copiado en este blog, cuando os conté que estuvimos haciéndole un homenaje mis compañeros de la tertulia Rascamán y yo en el mes de junio. Tenéis reseña de ese viaje y en concreto de ese acto ya en varias entradas de finales del mes de junio y principios de julio, podéis consultarlas si os apetece recordarlo.

Pero permitidme que me repita solo un poco porque creo que merece mucho la pena tanto recordar a este poeta y dramaturgo que para nuestra cultura fue tan importante y desgraciadamente murió de forma tan absurda, como hacerlo con las palabras de Jesús Marchamalo que a mí me parecen tan emocionantes.

Este fue el texto, el retrato de Lorca, con el que yo intervine en dicho acto de homenaje.



"Qué miedo debió de pasar Federico la noche que lo mataron, decía Alberti con la resignación de lo inevitable. Él que ni siquiera se atrevía a cruzar la Gran Vía si no era del brazo de alguien. Siempre tuvo, Federico un temor reverencial, supersticioso, a la muerte. Temía morir ahogado, atropellado, despeñado, apuñalado, desangrado, enfermo y desahuciado. Temía la fuerte fatal e irreversible, la putrefacción y la nada. De ahí que intentara conjurarla con la macabra ceremonia de representar su propio velatorio. Se tumbaba en la cama con su mejor traje: los ojos cerrados, las manos de dedos largos, blancas como las de un médico, sobre el pecho, y describiía con todo lujo de detalles el atáud; el entierro, a hombros de sus allegados, por las calles llenas de baches de Granada; las lágrimas de sus deudos; el luto de sus compañeros: vecinos, admiradores; la congoja de los curiosos... Hay un cuadro de su amigo Dalí, Natura Morta, que representa a Lorca posando como un cadáver, y unas fotos de una de esas sesiones mortuorias que le hizo la hermana del pintor, Anna María, y que nunca quiso hacer públicas tras la muerte, la muerte verdadera del poeta.

Después se levantaba de repente, como un aparecido y se reía a carcajadas, los dientes blanquísimos, los ojos tristísimos velados de lo que sus amigos llamaban "intermitencias lánguidas". Esos momentos en que se ausentaba, se quedaba sin habla y sin música: la mirada vidriosa, perdida y triste.

La otra cara del poeta era la de los recitales, las canciones al piano. Nadie ni siquiera sus enemigos declarados, era inmune a su embrujo sentado al teclado, con un mechón de pelo caído sobre la frente despejada. Entonces no hacía ni frío ni calor, hacía solamente Federico. El de La Barraca y las Misiones pedagógicas, el amigo de Neruda, Buñuel y Prados, el Federico del viaje a NUeva York y a La Habana, el autor de éxito que saludaba desde la corbata de los escenarios de medio mundo, recogiendo aplausos y ramos de flores. Dibujó mucho, y pintó a la acuarela, nunca al óleo porque temía mancharse y que su madre, mamá, le regañara.

La tarde del 12 de julio de 1936 dejó en las oficinas de Cruz y Raya, la editorial que dirigía su amigo Bergamín, el manuscrito de Poeta en Nueva York, y una nota: "Querido Pepe, he estado a verte y creo que volveré mañana". Nunca lo hizo, la noche del 13 de julio estaba invitado a una cenaa la que no acudió. El resto de los comensales, entre los que se encontraba Luis Cernuda, estuvieron esperándole hasta que alguien llamó anunciando que acababa de dejarle en el tren, camino de Granada. Un mes más tarde, el 16 de agosto fue detenido. Después, no se sabe si la madrugada del día 18 o 19, fue conducido a un lugar en los alrededores de Víznar y, junto a un maestro de escuela y dos banderilleros, fusilado, sin ataúd, ni cortejo fúnebre, ni las manos sobre el pecho. Nunca se han conocido las circunstancias, ni qué miedos le asaltaron. Tenía treinta y ocho años, y la mirada triste."

Jesús Marchamalo
39 escritores y medio
Editorial Siruela

Últimas soluciones al juego de los destinos veraniegos imaginados y sus autores



Bueno, pues habrá que terminar el juego literario del fin de semana ¿No?

Solo han quedado sin completar dos lugares ficticios: Santa María y Jefferson en el condado de Yoknapatawpha.

La respuesta de Santa María era Onetti. El núcleo de su literatura se desarrolla en ese universo designado como Santa María. El camino que culmina en la fundación tal microcosmos se inicia en El pozo y se consolida definitivamente en La vida breve.

Y por otra parte, el condado de Yoknapatawpha (vaya nombrecito eh?) situado al norte del estado de Mississipi, es el lugar donde se desarrollan la mayoría de las novelas y cuentos de William Faulkner y está inspirado en el hogar natal del escritor, el condado de Laffaytette, también en Mississipi.

Bueno, no ha estado nada mal.

Muchas gracias a cuántos habéis participado. Reconozco que con este calor nada apetece demasiado, cuánto menos pensar un poco.

Pero cualquier día jugamos otra vez ¿no?

viernes, 12 de agosto de 2011

Un juego literario para estos días sobre algunos "lugares" o "destinos veraniegos" ¿Por qué no?




Os voy a proponer varios destinos ¿inimaginables? para estas vacaciones...

Pero antes os voy a proponer un juego para que os vayan sonando sus nombres. ¿O quizás ya os suenan? Si es así se trata de que los unais a sus "fundadores" ¿O debería decir sus "escritores"? para una primera toma de contacto.

En algún caso significativo habréis de unir el lugar con sus "habitantes", lo vais a reconocer rápido, no vais a tener problema.

¿Qué? ¿Viajamos?

¡¡Pues venga a elegir destino!!



Aquí va la lista de los lugares:


Comala

El País de Nunca Jamás

Macondo

La Cueva de Montesinos

La Tierra Media

Hogwarts

Springfield

Vetusta

La Tierra de Oz

La Santa María

Jefferson en el condado de Yoknapatawpha




Y sus "fundadores", "escritores" o "habitantes":


JK Rowling 

 Lyman Frank Baum

Juan Rulfo

JRR Tolkien

J.M. Barrie
Juan Carlos Onetti

Faulkner

Leopoldo Alas Clarín

Los Simpson

Gabriel García Márquez

Cervantes

jueves, 11 de agosto de 2011

Los otros lectores: "Los pescaditos de plata"



Sopa de letras

Por el tamaño y el brillo, parece una lágrima. Los científicos lo llaman lepisma sacharina, pero él responde por el nombre de pescadito de plata, aunque de pez no tiene nada y no conoce el agua.

Se dedica a devorar libros, aunque tampoco tiene nada de polilla. Come lo que encuentra, novelas, poemas, enciclopedias, poquito a poco, engullendo palabra por palabra, en cualquier idioma.

Se pasa la vida en la oscuridad de las bibliotecas. De lo demás, ni se entera. La luz del día lo mata.

Sería erudito, si no fuera insecto.

Eduardo Galeano




Por qué un libro constituye algo apetecible para un insecto? En primer lugar, porque está hecho de papel, que se fabrica con materias fibrosas, principalmente celulosa, substancia muy común en los vegetales. Numerosos insectos que se alimentan de plantas y son, por ello, naturalmente atraídos por la celulosa, encuentran en bibliotecas y archivos un magnifico hábitat. Un papel de buena calidad contiene alta proporción de celulosa, que le confiere mayor resistencia al envejecimiento, pero lo hace más apetecible para los insectos; uno de menor calidad, por su acidez, que acelera el envejecimiento y favorece la proliferación de hongos, es menos atacable por aquellos. La madera, las telas de cuadros, cortinas y tapices y los hilos, cuerdas y telas de las encuadernaciones contienen celulosa, por lo que algunos insectos que perforan y comen papel son, a la vez, sus enemigos.

Ciertos adhesivos usados en la encuadernación, y el apresto que recibe cada hoja de papel. pueden ser de origen vegetal o animal. Del primer origen son los engrudos, hechos con harina y aún usados; si no se les agregan substancias repulsivas de los agentes biológicos del deterioro, con seguridad atraerán diversos organismos nocivos. Los de origen animal, como la cola de carpintero, se basan en gelatinas. En las encuadernaciones modernas se emplean materiales sintéticos, tanto para costuras, que se realizan con fibras o hilos plásticos, como para cubiertas, que pueden ser de papel plastificado, o para el lomo de los libros. Igual que los tradicionales cueros y pieles, son frecuentemente atacados por los lepismas.

miércoles, 10 de agosto de 2011

"Tocar los libros" de Jesús Marchamalo




 "...como en los estratos geológicos de un yacimiento arqueológico, los libros permiten ir desenterrando los restos de todos nuestros particulares naufragios". Jesús Marchamalo

El libro del que os quería hablar hoy es uno muy pequeño, apenas 80 páginas si incluímos el prólogo de Luis Mateo Díez, pero no tiene desperdicio alguno.

Si os gustan los libros, los libros como objeto, si os gusta acariciarlos de vez en cuando tomándolos de nuevo en vuestras manos, si tenéis problemas para almacenarlos, si os duele desprenderos de ellos, si os da pena escribirlos o no, dejais vuestra huella en ellos, en fin, si además de leer os gustan los libros, os gustará este libro.

Porque habla de todo eso: De contar los libros que uno tiene, de la forma de ordenarlos, de ponerle anotaciones, de los ex-libris, de las dedicatorias, de reubicarlos, de dónde nos gusta leer... Porque al ir leyéndolo te das cuenta de que tal y como uno mismo tiene sus manías para con ellos, así las tienen los demás, incluídos importantes escritores.

Faulkner, Cortázar, Lampedusa, Borges, Octavio Paz, Auster, Salinas... muchos autores desfilan por estas pocas páginas, cada uno con sus manías y sus debilidades para con los libros. Si tienen algunos de dudosa clasificación, si tienen otros que a pesar de haberlos leído ya no se acuerdan de qué iban, de la cantidad de libros tan enorme que se acumula, de si deciden terminar o no de leer un libro aunque ya lo esté sufriendo... ¿No nos pasa eso a todos los que leemos?

"Si alguna vez se han deshecho de una caja de libros, sabrán de lo que estoy hablando. Uno puede sacar de casa prácticamente cualquier cosa sin que su estima social se vea mínimamente mermada: se pueden cambiar los muebles de la cocina, las butacas estilo Imperio del salón, el tresillo, la cómoda isabelina de la abuela Maximina, cualquier cosa, menos los libros."

El libro tiene cuatro partes: El orden y el concierto, Cómo deshacerse de quinientos libros, Un libro cada treinta segundos y Libros esguardamillados.

Un libro muy ameno y entretenido que se lee en un suspiro no tanto porque es pequeño de páginas sino porque está lleno de anécdotas relacionadas con los libros, los escritores y los lectores.

Un libro que comenzó siendo una conferencia y que luego ha tenido su particular y diferente historia que también se cuenta en él.


En fin... que a mí me ha encantado porque habla de lo que nos suele pasar a todos a quiénes nos gusta leer, y nos gustan los libros, nos gusta cuidarlos, guardarlos, atesorarlos, acariciarlos... verlos ahí, donde sabemos qué están.

"Hay libros indispensables que nos obligan a poseerlos, a conservarlos para hojearlos de vez en cuando, tocarlos, apretarlos bajo el brazo. Libros de los que es imposible desprenderse porque contienen fragmentos del mapa del tesoro."


martes, 9 de agosto de 2011

De adivinanzas y calambur



A estas alturas de la vida todos habréis oído o incluso repetido algunas de éstas adivinanzas:

Blanca por dentro, verde por fuera, si quiere que te lo diga, espera (La pera)
Dicen que son de dos, pero sólo son de una (Los dedos)
No pienses en otras cosas que las tienes en el mar, o las ves llegar furiosa, o las  ves mansas llegar (las olas)


Sí ¿verdad? Son de toda la vida...




¿Pero sabéis que es un CALAMBUR?

Muchos diréis ¡¡el nombre de un editorial!! Porque sí, efectivamente lo es.

Pero no, además del nombre de una editorial es otra cosa... Venga que sí... Que sí lo sabéis... Tiene algo que ver con esas adivinanzas que os he dicho...

¡Claro!

Dice el diccionario de la Rae:

calambur.

(Del fr. calembour).
1. m. Ret. Agrupación de las sílabas de una o más palabras de tal manera que se altera totalmente el significado de estas; p. ej., plátano es/plata no es.



Efectivamente el "calambur" es la figura literaria, el juego de palabras que se utiliza mucho en las adivinanzas: las mismas letras, el mismo orden y dos significados radicalmente distintos.


EL DULCE LAMENTAR DE DOS PASTORES
EL DULCE LAMEN TARDE DOS PASTORES


Esta figura que consiste en unir las sílabas de dos palabras contiguas, formando palabras de sentido distinto también sale en el libro que estoy leyendo: "La tienda de las palabras" de Marchamalo. Un libro en el que se tratan muchos de estos juegos. Os copio donde habla de ello:

El segundo juego de la página 52 ( el que os he copiado un poco más arriba) está sacado del libro de Monterroso "La letra e" donde hay otro también bastante gracioso:

EL HACEDOR MIRA UN AVE SIN ALAS TIMADA
EL HACE DORMIR A UNA VECINA LASTIMADA

La literatura está llenita de calambur más o menos famosos.

Dicen que el uno de los más famosos de la historia se atribuye a Quevedo que llamó "coja" a la Reina Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV, sin que se ofendiera. Se presentó ante ella con una flor en la mano y el calambur en la boca:
"Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja"
(Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es coja".


...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y en celada.
...salí sin ser notada, (...) / a oscuras y encelada.
San Juan de la Cruz (Fragmento de "La noche oscura")


"Con dados ganan condados" (Góngora)

"¿Con que dice que es conde? Querrá decir que esconde algo"
Benito Pérez Galdos, El caballero encantado


Curioso ¿Verdad?

Pero a veces pueden ocurrir estas situaciones como la que he encontrado en la red y que os copio aquí:

Calambur inintencionado


Sin embargo, este doble sentido de los calambur no siempre es intencionado y a veces ha traído más de un problema. Por ejemplo, en Abril del 2007 Telemadrid lanzó una campaña de publicidad con el lema:
Telemadrid, espejo de lo que somos.

utilizando este eslogan tanto en los anuncios en la propia televisión como en vayas publicitarias, periódicos, etc. Sin embargo, pronto se difundió el segundo sentido de esta frase:
Telemadrid, Espe jode lo que somos.

Dando la casualidad que Esperanza Aguirre (Espe) era en esos momento presidente de la Comunidad de Madrid, y había sido acusada por los propios empleados de Telemadrid de "influir" en los espacios de información de la cadena. Claro está, tras popularizarse este segundo sentido se retiró la campaña publicitaria.

 

lunes, 8 de agosto de 2011

"Esta es mi habitación..." José Cereijo




Esta es mi habitación...


Ésta es mi habitación, ésta es mi casa. Mira

los árboles, ya viejos, pero que todavía

saludan tiernamente la nueva primavera.

Mira el lugar en el que vivo. Nunca

has estado tú aquí,

pero yo lo he vivido mil veces con tus ojos.


Y todas estas cosas que ignoras, te conocen.


José Cereijo






jueves, 4 de agosto de 2011

"La mina soy yo..." Ray Bradbury "Zen el arte de escribir"




Todas las mañanas salto de la cama y piso una mina. La mina soy yo.

Después de la explosión, me paso el resto del día juntando los pedazos.



Zen en el arte de escribir
Ray Bradbury

miércoles, 3 de agosto de 2011

"Póquer de ases" de Manuel Vicent



"Lo imaginaba adolescente en los topes del tranvía bajando hacia las playas de Argel, dispuesto a pegarse un baño junto con otros muchachos ára­bes, todos hermanados por la misma luz, por la misma pobreza. Pegarse un baño, en el argot del francés de Argelia, es una expresión que incluye lo que ese acto tiene de combate al abrazarse al agua, dejando que sea el mar el que te azote. Aprendió la libertad de la miseria. Todos eran pobres en aquella arena deslumbrada de Argel, entre barcas con pantoques color naranja, el adolescente Albert Camus y sus amigos árabes en cuyos cuerpos desnudos res­balaba el mismo sol mojado. La dicha aún tenía sentido: empezaba y terminaba en la piel..."




¿A qué apetece seguir leyendo? Pues es el comienzo del libro del que os quería hablar hoy.

Tengo otra vez atasco con las reseñas de libros que he leído. Os debo algunas. Así que vamos a por otra.

Os quería hablar del libro "Póquer de ases" de Manuel Vicent.

Cómo podéis imaginar por el comienzo que os he copiado, es un libro en el que el autor hace un retrato tanto literario como psicológico de 31 personajes de la literatura de siglo XX: Camus, Miller, Becket, Cortazar, Greene, Casares, Joyce, Faulkner, Lampedusa, Céline, Parker, Conrad, Woolf, Scott Fizgerald, Thomas, Capote, Pessoa, Pla, Williams, Rilke, Proust, Gide, Kafka, Stein, Hesse, Baroja, Hemingway, Benet, Borges, Azcona, y Mann.

Provienen de pequeños artículos o "daguerrotipos", nombre de la sección del suplemento Babelia en la que han ido apareciendo la mayoría de los textos. Son apenas tres hojas para cada personaje pero escritas con esa prosa poética de Vicent, esa forma de contar las historias que te las hace tan agradables casi entrañables y querrías que no acabaran.

A mí me ha gustado mucho. Me encanta como escribe Manuel Vicent, como cuenta las historias salpicándolas de anécdotas, diciendo las cosas claras pero al mismo tiempo de forma tan amena, cercana, afectiva. Os dejo con un ejemplo donde habla de Rafael Azcona:

"Nunca contó un chiste, pero no decía nada que no fuera sorprendente y divertido. Nadie veía lo que él veía. Azcona tenía el don de convertir lo cotidiano en surrealista y por muy extraña que fuera su salida, al final llegabas a la conclusión de que tenía razón y que te acababa de mostrar el revés del espejo. Antes de volver a casa a pie o en autobús, en la sobremesa con los amigos, había desmitificado el amor, la patria, Dios, la iglesia, la política, el dinero, el ejército, los banqueros, los obispos, todo con ejemplos y datos concretos, inapelables, sin retórica alguna, sólo con la ayuda de un par de orujos".

Y en otros de forma tan poética, como en éste sobre Rilke:
"Lo suyo era rozarse con las amantes como con las alas de los ángeles. Buscaba una mujer que fuera guardiana de su soledad. Por lo demás el poeta solo necesitaba silencio. Clara le dió el silencio y la lejanía..."



Las páginas que hablan de Benet me gustaron especialmente, donde alude claro a su relación con su amigo Martín Santos:
"Sabían que un día romperían a escribir y en este sentido se vigilaban mutuamente como corredores antes de sonar el disparo de salida".

Hay muchas notas autobiográficas en el libro porque ha conocido a algunos de los autores de los que habla y con otros al menos ha coincidido alguna vez. Y desde luego por todos siente admiración.

Es un libro que se lee muy rápido, no solo porque sea corto, sino por lo ameno y entretenido que es.

Está salpicado de caricaturas de los escritores que preceden a su texto. Estas ilustraciones están a cargo del ilustrador Fernando Vicente. Os he puesto algunas. Están bien ¿verdad?

Y lo mejor de este libro es que puedes aprender. Me gustan los libros en los que además del placer de la lectura está el de enseñarte, sobre todo si es literatura.

Está editado por Alfaguara, pero ya lo tenéis en bolsillo, mucho más económico.

Yo desde luego lo pienso releer, a la menor oportunidad.




martes, 2 de agosto de 2011

Más nombres originales de tiendas... a lo largo y ancho de este mundo.




Hoy os traigo unos pocos ejemplos más de nombres de tiendas que han llamado mi atención a lo largo y ancho de este mundo. Ya sabéis que tengo debilidad por este tipo de cosas. Ya he hecho algunas entradas más en este blog sobre ello:
http://rociodiazgomez.blogspot.com/search/label/Los%20nombres%20de%20las%20tiendas

En este enlace están todas las entradas que he escrito sobre este tema, una detrás de otra.


Es dificil elegir una frase o una palabra para nombrar lo que sea. Y tiene su importancia. Uno busca precisamente eso, que a alguien que pase por allí, aunque solo haya echado un ligero vistazo, le llame la atención por lo que sea, gire la cabeza para fijarse mejor y así quizás se le quede en la memoria y cuando lo necesite vuelva...

Me divierte encontrar esas frases en mi camino, esa forma de nombrar. No dejan de tener su mérito: alguien ha buscado algún recurso del lenguaje para hacer único a ese título.



Aquí tenemos, por ejemplo, algunos con nombre propio. Por definición los nombres propios (María, Manuela...) distinguen a un ejemplar de su especie. En estos dos casos vemos cómo han utilizado a los nombres propios para darles esa entidad de diferente, para subrayar que es único, distinto a los demás.

El rincón de María es una tienda de objetos para el hogar que está en Torrevieja.

En otros caso además de utilizar un nombre propio se utiliza un diminutivo, con lo cual se ha reforzado la diferencia. Manuela solo tiene una tienda, pero además no es una tienda cualquiera, es que es una tiendecita, pequeña... El uso del diminutivo la distingue de otras tiendas, y suaviza el significado, te lo aproxima, casi con cariño...
La tiendecita de Manuela está en Rota en Cádiz.

En otras ocasiones uno se tiene que quitar el sombrero ante el ingenio. Descubres por casualidad estos nombres y te sonríes... Qué mejor nombre para una tienda de arreglos de costura ¿no?


La aguja veloz, creo que hay varias sucursales, en este caso estaba en el barrio de La Viña en Cádiz.

O este caso, cómo nombre de bar no está mal ¿eh? "Hasta aquí llegué" y se da por supuesto que se quedó... claro.

El bar "Hásta aquí llegué" estaba en Vejer de la Frontera en Cádiz, en lo alto de una de sus cuestas...


¡Y qué mejor nombre para un establecimiento de depilación! Ya había visto otro parecido, está en otra entrada de este blog, que se llamaba "Bye, bye pelos". Pero oye éste es más nuestro...

"Adiós pelos" estaba en una callecita de Orihuela en Alicante.


"Continuará..."