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lunes, 31 de octubre de 2011

Las esquelas, los eufemismos y la muerte en estos días "tan señalados"...



Coincidiendo con el Día de todos los santos y el de los difuntos, nosotros vamos a lo nuestro y ya que estamos aprovechamos para recordar "los eufemismos", tan usuales cuando hablamos de la muerte.

Recordamos primero que era aquello del eufemismo. Dice el diccionario de la Real Academia:

eufemismo.

(Del lat. euphemismus, y este del gr. εὐφημισμός).
1. m. Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.







   

Cuando hablamos de la muerte, solemos utilizar los eufemismos para suavizar un poco la cuestión. Os quería dejar con un fragmento de un estudio muy ameno sobre las esquelas con el que tropecé un poco por causalidad:



La muerte mensajera
Las esquelas de defunción como elemento informativo Dr. Bernardino M. Hernando
Profesor Titular de Periodismo
UCM


Os dejo con el fragmento que os comentaba sobre los eufemismos. A ver que os parece...





MORIR: SUS EUFEMISMOS Y PRECISIONES


En la inmensa mayoría de las esquelas se emplea, para indicar la muerte, el verbo "fallecer", que viene a ser el verbo oficial, el que las empresas funerarias tienen siempre a mano. "Fallecer", el anticuado "fallir", del latín fallere (engañar, quedar inadvertido, faltar...) es, al fin y al cabo, un eufemismo de morir. Y ya se sabe lo que se necesitan los eufemismos en estos trances de la muerte.

Con alguna frecuencia, el verbo fallecer va apoyado por un adverbio de modo o su equivalente modo adverbial que matiza el hecho de la muerte (cristianamente, en accidente,... Como el verbo "morir", mucho menos empleado, puede ir suavizado con algún adverbio (serenamente...). En algún caso el eufemismo de fallecer se vuelca sobre un disfemismo inesperado (víctima indefensa de un vil y brutal asesinato, brutalmente asesinada, vilmente asesinada...)

La necesidad de ubicar el fallecimiento para mejor información puede estar teñida de algún interés reivindicativo (... en el suceso del restaurante El Descanso (1985),... en el quirófano de cardiología del Hospital Clínico de...) o valorativo (Sexto Aniversario. José Manuel González-Valcárcel, doctor arquitecto... falleció en el Teatro Real de Madrid, llevando la dirección de la obra, el día 29 de enero de 1992. El País, 29-I-1998)

Las fuertes convicciones religiosas disponen de una amplia gama de eufemismos ( que lo son sin que ello suponga poner en duda tales convicciones): volvió al Padre, murió y resucitó, nació para morir –murió para vivir, se durmió en la paz del Señor, descansó en la paz del Señor, terminó su vida mortal, nos dejó para irse al cielo, el Padre Dios lo llamó a la vida, fue al encuentro del Padre...

En esquelas de sacerdotes y religiosos suele haber un cierto barroquismo teológico muy representativo de estilos eclesiales. La esquela del sacerdote, conocido escritor y teólogo, Carlos Castro Cubells, rezaba: ...nacido en Madrid el 22 de mayo de 1921. Sacerdote desde el 17 de mayo, Domingo de Pascua, de 1954 ha sido acogido en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo el día 6 de junio de 1998 víspera de la Santísima Trinidad...

Los Padres Escolapios parecen tener un modelo de enunciados para sus sacerdotes en el que sólo cambian los años del difunto: Ha culminado la ofrenda de su vida a Dios, llegando a la casa del Padre a la edad de (...), después de dedicar su vida sacerdotal a la educación cristiana de la juventud, siguiendo el ejemplo de San José de Calasanz en las Escuelas Pías. Al menos, esta es la fórmula empleada en varias ocasiones (ABC, 30-VIII-1984; 23 –IX-1984...)

También hay seglares cuyos eufemismos religiosos tienen un cierto peso de barroquismo teológico: Laura Jiménez Abascal... nos ha regalado setenta y dos años magníficos de amor y bondad. Ha vivido en la fe de Cristo y ha fallecido el 2 de Abril en la confianza de volvernos a encontrar en la Casa del Señor. Su esposo... hijos (etc.) (ABC, 3-IV-2001)

Otros modos, inapropiados para convertirse en fórmulas, reflejan peculiaridades o circunstancias tanto de los difuntos como de los redactores de sus esquelas: murieron bajo la nieve en Candanchú (El País, 23-I-1985), Juan Antón, mago, ya no está con nosotros; Hace un año Teresa nos dejó; Requeté hasta su muerte y voluntario de la Cruzada milita junto a Cristo Rey (ABC, 29-II-1984; 27-IX-1985 y 30-IX-1995)

Entre los cientos de esquelas manejadas para este trabajo sólo hemos encontrado una que se refiera de modo directo y expreso a la enfermedad que, sin embargo, es causa de la mayoría de las muertes: Pepón Coromina Farreny ha fallecido de cáncer a los 41 años... (El País, 25-26-XII-1987).


Para finalizar por si os interesa todo el artículo os dejo con el vínculo:



Las tres fotos de esta entrada las hice este verano. La del principio de la entrada es de Croacia, y las dos últimas son de Sicilia. Me llamaban la atención. Aquí en España no sé si todavía en algunos pueblos se siguen poniendo las esquelas por la calle, desde luego en Madrid no se ven.








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