lunes, 31 de octubre de 2011

Las esquelas, los eufemismos y la muerte en estos días "tan señalados"...



Coincidiendo con el Día de todos los santos y el de los difuntos, nosotros vamos a lo nuestro y ya que estamos aprovechamos para recordar "los eufemismos", tan usuales cuando hablamos de la muerte.

Recordamos primero que era aquello del eufemismo. Dice el diccionario de la Real Academia:

eufemismo.

(Del lat. euphemismus, y este del gr. εὐφημισμός).
1. m. Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.







   

Cuando hablamos de la muerte, solemos utilizar los eufemismos para suavizar un poco la cuestión. Os quería dejar con un fragmento de un estudio muy ameno sobre las esquelas con el que tropecé un poco por causalidad:



La muerte mensajera
Las esquelas de defunción como elemento informativo Dr. Bernardino M. Hernando
Profesor Titular de Periodismo
UCM


Os dejo con el fragmento que os comentaba sobre los eufemismos. A ver que os parece...





MORIR: SUS EUFEMISMOS Y PRECISIONES


En la inmensa mayoría de las esquelas se emplea, para indicar la muerte, el verbo "fallecer", que viene a ser el verbo oficial, el que las empresas funerarias tienen siempre a mano. "Fallecer", el anticuado "fallir", del latín fallere (engañar, quedar inadvertido, faltar...) es, al fin y al cabo, un eufemismo de morir. Y ya se sabe lo que se necesitan los eufemismos en estos trances de la muerte.

Con alguna frecuencia, el verbo fallecer va apoyado por un adverbio de modo o su equivalente modo adverbial que matiza el hecho de la muerte (cristianamente, en accidente,... Como el verbo "morir", mucho menos empleado, puede ir suavizado con algún adverbio (serenamente...). En algún caso el eufemismo de fallecer se vuelca sobre un disfemismo inesperado (víctima indefensa de un vil y brutal asesinato, brutalmente asesinada, vilmente asesinada...)

La necesidad de ubicar el fallecimiento para mejor información puede estar teñida de algún interés reivindicativo (... en el suceso del restaurante El Descanso (1985),... en el quirófano de cardiología del Hospital Clínico de...) o valorativo (Sexto Aniversario. José Manuel González-Valcárcel, doctor arquitecto... falleció en el Teatro Real de Madrid, llevando la dirección de la obra, el día 29 de enero de 1992. El País, 29-I-1998)

Las fuertes convicciones religiosas disponen de una amplia gama de eufemismos ( que lo son sin que ello suponga poner en duda tales convicciones): volvió al Padre, murió y resucitó, nació para morir –murió para vivir, se durmió en la paz del Señor, descansó en la paz del Señor, terminó su vida mortal, nos dejó para irse al cielo, el Padre Dios lo llamó a la vida, fue al encuentro del Padre...

En esquelas de sacerdotes y religiosos suele haber un cierto barroquismo teológico muy representativo de estilos eclesiales. La esquela del sacerdote, conocido escritor y teólogo, Carlos Castro Cubells, rezaba: ...nacido en Madrid el 22 de mayo de 1921. Sacerdote desde el 17 de mayo, Domingo de Pascua, de 1954 ha sido acogido en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo el día 6 de junio de 1998 víspera de la Santísima Trinidad...

Los Padres Escolapios parecen tener un modelo de enunciados para sus sacerdotes en el que sólo cambian los años del difunto: Ha culminado la ofrenda de su vida a Dios, llegando a la casa del Padre a la edad de (...), después de dedicar su vida sacerdotal a la educación cristiana de la juventud, siguiendo el ejemplo de San José de Calasanz en las Escuelas Pías. Al menos, esta es la fórmula empleada en varias ocasiones (ABC, 30-VIII-1984; 23 –IX-1984...)

También hay seglares cuyos eufemismos religiosos tienen un cierto peso de barroquismo teológico: Laura Jiménez Abascal... nos ha regalado setenta y dos años magníficos de amor y bondad. Ha vivido en la fe de Cristo y ha fallecido el 2 de Abril en la confianza de volvernos a encontrar en la Casa del Señor. Su esposo... hijos (etc.) (ABC, 3-IV-2001)

Otros modos, inapropiados para convertirse en fórmulas, reflejan peculiaridades o circunstancias tanto de los difuntos como de los redactores de sus esquelas: murieron bajo la nieve en Candanchú (El País, 23-I-1985), Juan Antón, mago, ya no está con nosotros; Hace un año Teresa nos dejó; Requeté hasta su muerte y voluntario de la Cruzada milita junto a Cristo Rey (ABC, 29-II-1984; 27-IX-1985 y 30-IX-1995)

Entre los cientos de esquelas manejadas para este trabajo sólo hemos encontrado una que se refiera de modo directo y expreso a la enfermedad que, sin embargo, es causa de la mayoría de las muertes: Pepón Coromina Farreny ha fallecido de cáncer a los 41 años... (El País, 25-26-XII-1987).


Para finalizar por si os interesa todo el artículo os dejo con el vínculo:



Las tres fotos de esta entrada las hice este verano. La del principio de la entrada es de Croacia, y las dos últimas son de Sicilia. Me llamaban la atención. Aquí en España no sé si todavía en algunos pueblos se siguen poniendo las esquelas por la calle, desde luego en Madrid no se ven.








domingo, 30 de octubre de 2011

"El violonchelista de Sarajevo" de Steven Galloway




Yo no sabía que el Adagio de Albinoni no era de Albinoni, sino que es de un musicólogo italiano llamado Giazotto que lo compuso en 1945 a partir de un manuscrito de Albinoni que encontró en la s ruinas de  la Biblioteca de Dresde poco después de la Segunda Guerra mundial.

Y yo toda la vida pensando que el Adagio de Albinoni, era de Albinoni...

Cómo tampoco sabía que existió en el cerco de Sarajevo un violonchelista que durante 22 días (uno por cada muerto estaba homenajeando) salió jugándose la vida a tocar el Adagio de Albinoni al filo del crater donde el día anterior había caído una bomba matando a veintitantas personas, y muchas más fueron heridas, mientras estaban haciendo cola para comprar el pan.

Solo porque he aprendido estas dos cosas ya me ha merecido la pena leer "El violonchelista de Sarajevo".

Y éste también es el comienzo de la novela: cómo el violonchelista vee cae el obús y matar a todas esas personas, cómo inmediatamente resuelve a partir de ese día salir los 22 siguientes a tocar el "Adagio de Albinoni" para ellos. Esto fue verdad y éste hecho es del que parte esta novela tan emotiva. 

Pero el violonchelista no es el único protagonista, hay otros tres: Dragan, que intenta reunir el valor suficiente para cruzar un puente sobre el que tiran los francotiradores... Flecha, una francotiradora, que tiene que cuidar de la vida del violonchelista. Y por último Kenan, un pobre hombre, casado y con hijos que tiene que ir cada tres o cuatro días a una destilería, el único sitio del que se obtiene agua potable en la ciudad,  cargado con un montón de garrafas vacías, salvando trampas mortales, para traer agua para su familia y para una odiosa vecina a la cual no sabe ni por qué la soporta, ni ayuda.

 Estos son los cuatro personajes. Y el lugar es el cerco de Sarajevo, una ciudad sitiada por francotiradores que disparan a cualquier civil que salga a la calle. Una ciudad sitiada por la guerras, la falta de alimentos, agua o electricidad.

Hay que reconocer que el tema no solo es de lo más actual, apenas han pasado veinte años desde la guerra, sino que además está contado de forma sencilla, sin adornos, sin descripciones ni apenas diálogos.  Sigue la técnica del multiperspectivismo. Esta contado de forma directa y reflexiva por los tres personajes, ahondando en sus sentimientos y sus sensaciones, mientras lo están viviendo. Por momentos somos nosotros los que decidimos sí cruzamos o no la calle, si nos arriesgamos a que nos disparen, si corremos a buscar al que ya está herido, con el riesgo de que nos disparen también, o si decidimos quedarnos a ver cómo enseguida vienen y lo retiran ante nuestros ojos... como si no hubiera apenas pasado nada. Es nuestra ciudad, es nuestra vida ¿Por qué hemos llegado a ésto? se preguntan los protagonistas.

Es increíble, la verdad, lo que pasó en Sarajevo. Pero la novela, cruda y terrible, creo que consigue reflejar muy bien lo desolador, lo peligroso y lo triste que debió ser vivir aquello. El autor consigue con esa forma de contarlo, meterte dentro de esos personajes y conmoverte, sentir la agonía que debieron vivir los que tenían que sobrevivir cada día durante esos años sin saber cuánto duraría aquello...

No sé si es que yo ya estaba sensibilizada por el hecho de haber estado unos días antes allí. Supongo que también. Pero sea por eso o no, a mí me ha gustado leer sobre ello. Aunque reconozco que no es una lectura agradable, creo que es necesaria.

     



"Y así, hoy, como todos los días en la memoria reciente, el violonchelista se sienta junto a la ventana de su apartamento, en la segunda planta del edificio, y toca hasta que siente que la esperanza regresa. Raramente toca el Adagio. La mayoría de los días consigue sentir que la música le rejuvenece con la misma facilidad como si estuviese repostando gasolina con el coche. Pero otros no ocurre lo mismo. Si, tras varias horas, ve que la esperanza no regresa, hace una pausa para recomponerse, y luego él y su violonchelo rescatan pacientes el Adagio de Albinoni del arrasado museo de Dresden y lo trasladan a las calles de Sarajevo, horadadas por el mortero e infestadas de francotiradores. Para cuando las últimas notas se desvanecen, su esperanza está ya restablecida, pero cada vez le resulta más arduo recurrir al Adagio, aunque se vea obligado a hacerlo, porque sabe que su efecto es finito. Sólo queda una cantidad concreta de adagios en él, y no comentará la imprudencia de malgastar esta valiosa moneda de cambio."

 

El violonchelista de Sarajevo

Steven Galloway

Título original: The Cellist of Sarajevo
Editorial: El Aleph
Año publicación: 2008



 Estos son mis pies en Sarajevo, ante "La rosa de Sarajevo". Un homenaje a los que murieron sobre el asfalto con manchas rojas. Os copio como lo cuentan ellos: "La rosa de Sarajevo es un recuerdo, una cicatriz en el hormigón de las calles de Sarajevo como recuerdo de allí donde murió un civil por el disparo de un mortero. Los disparos de mortero al estallar contra el suelo crean un inusual patrón floral en la mayoría de las ocasiones, Sarajevo aguantó un asedio durante mucho tiempo y fue acribillada por miles de estos disparos.".


jueves, 27 de octubre de 2011

Mi último relato premiado...



Va a hacer un mes que fui a Valencia a recoger el 2º premio de relato corto del X Certamen de Narrativa Breve "Mujeres en el arte" que había convocado la concejalía de Bienestar Social del Ayuntamiento de Valencia.
Fue una entrega de premios que estuvo muy bien.
Hay que reconocer que el lugar era digno de ver y mucho más de vivir recibiendo un premio: elegante, señorial, distinguido. Primero llamaron a los autores que habían sido seleccionados para publicación y les fueron dando a todos un precioso ramo de flores y creo que algún ejemplar de la publicación que habían hecho con todos los relatos seleccionados. Y luego fuimos saliendo los premiados a leer nuestros relatos y a recoger nuestro premio.

La verdad es que el Ayuntamiento se portó muy bien con nosotros. Porque además de la dotación económica que conllevaba el premio, nos fuimos a casa cada uno con un diploma, un ramo de flores a cual más original, una camiseta, una libreta y un colgante además de un montoncito de ejemplares de la publicación que ya os comentaba con todos los relatos escogidos por el jurado.

¿Verdad que se portaron muy bien? Después nos sorprendieron con una actuación de una artista de las castañuelas que nos dejó a todos impresionados. Fue muy emocionante cuando al final todo el auditorio se puso a la vez en pie para aplaudirla. Qué diferentes son las entregas de premios... La verdad es que era la primera con una actuación de este tipo.





Después nos invitaron, como no podía ser de otra forma en Valencia, a horchata y fartones. Muy completo.


Estuvo muy bien. Volví a casa muy contenta con la experiencia.

Por eso os quería dejar con algun momento que otro de la entrega de premios y por supuesto con mi relato... Tenía que tener cómo máximo 90 líneas y el tema, ya sabéis, las mujeres en el arte...

Espero que os guste.


Los juegos de las niñas sabias



Cuentan que en algún lugar, a salvo del tiempo y el espacio, están jugando unas niñas.
 
A la pequeña Safo jugando al escondite siempre le toca contar. Pero no suma diez, ni treinta, no suma cuarenta ni cincuenta. Ella cuenta en endecasílabos, cuenta hasta once, y vuelve a comenzar. Safo tamborilea con sus dedos, inventa versos que algún día descubrirán escritos en papiros que nos la devolverán inmortal.
 
A la niña Isadora, en cambio, el mar la tiene hipnotizada. Le gusta jugar descalza en la arena, le gusta mirar las olas durante horas. Sola, y en silencio, con el pelo suelto y sus vestidos vaporosos de finas telas envolviéndola, juega Isadora durante horas a mover sus manos y sus pies siguiendo el vaivén de aquellas ondas...
 

La pequeña Frida, que no puede moverse de su cama, juega a vivir más que las demás. Juega a mezclar los colores, juega a despistar con la pintura un destino de animal eternamente herido.
 

Las tres niñas solitarias tampoco juegan al escondite. Solas con su padre en aquel páramo las niñas Brontë inventan mundos de fantasía al que escapar. Miopes e inteligentes, cultas y pobres las niñas quieren relatarlos, quieren transformarlos en palabras escritas, aunque “las mujeres no debieran hacerlo”.
 
Mientras tanto, la niña Camille juega con la arcilla. La niña coja pero bella, la niña de carácter fuerte y voluntad tenaz se recrea en esculpir con fuerza y sentimiento. Esculpe con pasión piezas delicadas pero impresionantes, bellas en sus rasgos, intensas en su profundidad.
 
¿Y la pequeña Alma? Alma ya es una niña artista que juega a componer música. Y lo hace muy bien. La niña Alma tiene el adorno del talento, pero además es muy guapa y pasional. Y cómo juega con la música, cómo compone, aún tan pequeña ella.
  
Pero cuentan que hay ocasiones en que los cuentos de hadas no terminan bien para las niñas que esconden una pasión. Las niñas que crecen y se convierten en mujeres queriendo bailar, queriendo componer música, queriendo escribir, queriendo esculpir. Queriendo alejarse de lo considerado “normal”, de lo establecido. Y llegará un día que esas niñas tendrán que defender lo que les apasiona. La poesía, la danza y la pintura. La literatura, la escultura y la música. La vida para con esas mujeres mostrará sus garras y colmillos. La vida tendrá una punta afilada llena de ponzoña que se les clavará donde más les hiera, donde a punto esté de acabar con ellas.
  
Y quizás Safo vivió con sus compañeras en un clima demasiado distendido y propicio a todos los comentarios. Safo mujer quizás entendía la vida de forma diferente... quizás más femenino, quizás solo femenino.
 

Y esa forma revolucionaria de bailar y de vivir, esos temas de las danzas, la muerte o el dolor, tan alejados de los clásicos de duendes y trasgos, a Isadora años después le haría cosechar abucheos y polémicas.
 

Y nunca podrá jugar a correr Frida Khalo, en un principio dolorida por la polio y después por un accidente salvaje y cruel. Pasará casi toda su vida en la cama, pintando y pintando, mientras la enfermedad y los dolores van ganándole terreno a sus ganas de vivir.
 

Y las hermanas Brontë jugaron a imaginar, a escribir historias. Pero hubieron de hacerlo con disfraces, con opacos seudónimos y  malas críticas.
 

Y a Camile Claudel la vida fue resquebrajándole su interior de escultora. Se esforzaba por ser reconocida, por vivir de su arte, pero una sociedad conservadora, un amor demasiado amargo, unas críticas despiadadas por su condición femenina, fueron enloqueciéndola poco a poco
 

Y demasiado pasional, la joven y brillante Alma se enamoró de aquel maduro Gustav Mahler. Por apoyarle a él dejó a un lado su talento, esa carrera que tanto prometía en la música. Y después de Gustav, llegaron otros, pero también se volcó en el talento de cada uno de ellos, olvidándose del propio.
 
 
Y cuentan, siempre cuentan que aquellas mujeres terminaron por penar su pasión.
 

  Hubo que dejar pasar el tiempo. Dejar que el poso de los años fuera transformando a la sociedad y su moral. Dejar que subiera a la superficie lo que realmente importa.
 
Porque Safo en su viciosa isla se recreó en su vocación y en la belleza.
 
Porque Isadora, mito y carácter, rompió con las tradiciones y revolucionó la danza.  
 
Porque la fuerza de voluntad de Frida y sus ganas de vivir las fue plasmando en cada uno de sus pequeños autorretratos surrealistas.
 
Porque las hermanas Brontë escribirían obras maestras de la literatura universal.
 
Porque finalmente Camile y Alma serían reconocidas por su escultura y su música, independientemente  de las de sus amados.
 
 Cuentan que en algún lugar, a salvo del tiempo y el espacio, siempre están jugando unas niñas. Niñas sabias a quiénes el arte rescató del olvido.
 
©Rocío Díaz Gómez

sábado, 22 de octubre de 2011

Precioso discurso de Leonard Cohen en los Premios Príncipes de Asturias...



Cuánto me ha gustado...

Si no lo habéis escuchado no podéis perderoslo... Lo podéis ver y leer...

Entrañable, poético y precioso.

http://www.rtve.es/noticias/20111021/premios-principe-asturias-2011/469977.shtml


Es un honor estar aquí esta noche, aunque quizá, como el gran maestro Riccardo Muti, no estoy acostumbrado a estar ante un público sin una orquesta detrás. Haré lo que pueda como solista. Anoche no logré dormir, pasé la noche en vela pensando en qué podía decir hoy aquí. Después de comerme todas las chocolatinas y cacahuetes del minibar garabateé unas pocas palabras pero dudo que haga falta referirse a ellas. Obviamente, estoy muy emocionado por el reconocimiento de la fundación. Pero he venido esta noche a expresar otro tipo de gratitud que espero poder contar en tres o cuatro minutos.

Cuando estaba haciendo el equipaje en Los Ángeles me sentía inquieto porque siempre he tenido cierta ambigüedad sobre la poesía. Viene de un lugar que nadie controla, que nadie conquista. Es decir, si supiera de dónde vienen las canciones las haría con más frecuencia. Es difícil aceptar un premio por una actividad que en realidad no controlo. Haciendo el equipaje para venir, cogí mi guitarra Conde, hecha en España hace 40 años más o menos. La saqué de la caja y parecía hecha de helio, muy ligera. Me la puse en la cara y la olí, está muy bien diseñada, la fragancia de la madera viva. Sabemos que la madera nunca acaba de morir y por eso olía el cedro, tan fresco, como si fuera el primer día, cuando compré la guitarra hace 40 años. Y una voz parecía decirme: "Eres un hombre viejo y no has dado las gracias, no has devuelto tu gratitud a quien la merece: el suelo, la tierra, al pueblo que te ha dado tanto. Porque igual que un hombre no es un DNI, una calificación de deuda tampoco es un país. Ustedes saben de mi fuerte asociación con Federico García Lorca y puedo decir que mientras era joven y adolescente no encontré una voz y solo cuando leí a Lorca, en una traducción, encontré una voz que me dio permiso para descubrir mi propia voz, para ubicar mi yo, un yo que aún no está terminado.

Al hacerme mayor supe que las instrucciones venían con esa voz. ¿Y qué instrucciones eran esas? Nunca lamentar. Y si queremos expresar la derrota que nos ataca a todos tiene que ser en los confines estrictos de la dignidad y de la belleza. Así que ya tenía una voz, pero no tenía el instrumento para expresarla. No tenía una canción. Y ahora voy a contarles brevemente la historia de cómo conseguí mi canción.

Yo era un guitarrista indiferente. Solo me sabía unos cuantos acordes. Me sentaba con mis amigos, bebía y cantaba, pero nunca me vi como un músico o un cantante. Un día, a principios de los años sesenta, estaba de visita en casa de mi madre. Su casa estaba cerca de un parque con una pista de tenis donde íbamos a ver jugar al baloncesto. Era un lugar que conocía de mi infancia. Me paseé por allí y encontré a un joven tocando una guitarra flamenca. Me encantó, estaba rodeado de algunas chicas y me senté a escucharlo, me cautivaba, yo quería tocar así, aunque sabía que nunca lo lograría.

Me acerqué a él y nos entendimos medio en francés medio en inglés y pactamos unas clases en casa de mi madre. Era un joven español. Al día siguiente se presentó. Me dijo: "Déjame escucharte tocar algo". Lo hice y declaró que no tenía ni idea. Él cogió la guitarra, la afinó, me la devolvió y dijo: "No suena mal. Ahora tócala de nuevo". No cambió mucho. La cogió otra vez y me dijo: "Te voy a enseñar unos acordes". Tocó una secuencia rápida de acordes y luego me explicó dónde tenía que poner los dedos y me dijo otra vez: "Ahora toca". Pero fue un desastre.

Al día siguiente, empezamos de nuevo con esos seis acordes. Muchas canciones flamencas se basan en ellos. Al tercer día la cosa mejoró. Aprendí los seis acordes. Al día siguiente el guitarrista no volvió por casa. Dejó de venir. Como yo tenía el número de la pensión donde se alojaba fui a buscarlo para ver que le había pasado. Allí me contaron que aquel español se había suicidado, que se había quitado la vida. Yo no sabía nada de él, de qué parte de España era, por qué estaba en Montreal, por qué estaba en la pista de tenis, por qué se había quitado la vida.

Sentí una enorme tristeza. Nunca antes había contado esto en público. Esos seis acordes, esa pauta de sonido, ha sido la base de todas mis canciones y de toda mi música y quizá ahora puedan comenzar a entender la magnitud del agradecimiento que tengo a este país. Todo lo que han encontrado favorable en mi obra viene de esta historia que les acabo de contar. Toda mi obra está inspirada por esta tierra. Así que gracias por celebrarla porque es suya, solo me han permitido poner mi firma al final de la última página.

viernes, 21 de octubre de 2011

La penúltima exposición que he visto: "Fotos de la guerra en Dubrovnik"





Tengo un poco de atraso con las cosillas que quiero contaros. Vamos a ver si ponemos un poco de orden. He pensado que hoy os podría dejar un par de fotos de la penúltima exposición que he visto.

Estaba en Dubrovnik y la verdad es que no era una exposición alegre que digamos, pero me gustó verla.

Aunque qué pena da ver cómo estaba en aquellos días una ciudad tan preciosa. Tampoco hace tanto tiempo... Luego sales de la exposición y vuelves a pasar esas calles ya transitadas y alegres y cómo no pensar...



Acabábamos de pasar por esta misma calle de la fotografía, ahora llena de restaurantes con terracitas, y de pronto la ves así vacía, gris, y al niño tan cargado... se te encoge el corazón.


Cuando volví a casa no pude por menos que comenzar a leer "El violonchelista de Sarajevo"...

martes, 18 de octubre de 2011

Algunas librerías del mundo...


Tenía pendiente traeros hasta aquí algunas de las librerías con las que he tropezado este verano. Siempre me gusta poder enseñaroslas.

La de arriba "La Feltrinelli" estaba en Catania. Cuando abrieron, en ella encontré algunos marcapáginas con frases sobre libros que me gustaron mucho.

Ésta de debajo del párrafo estaba en Palermo llenita de estudiantes comprando los libros para el nuevo curso.Ya veis que de "scontos" hacían...


En cambio en la debajo compraban libri...



Este es uno de los quioscos que proliferaban por las calles de todas las ciudades...


Y ésta última es una joyita que encontré en Erice, un pueblecito medieval precioso. En ese momento cayó un buen chaparrón y qué mejor lugar para esperar que escampara. Cómo si yo necesitara excusas... Aquí la teneis "La bottega del libro". Era chula ¿eh?



lunes, 17 de octubre de 2011

Hoy Delibes hubiera cumplido 91 años...



Pues sí, hoy don Miguel hubiera cumplido 91 años. 

Y como pequeño homenaje os quería dejar con un fragmento de una de sus novelas, una de las que más me gustaron cuando la leí: "Señora de rojo sobre fondo gris".

"Ninguno de los dos era sincero pero lo fingíamos y ambos aceptábamos, de antemano, la situación. Pero las más de las veces, callábamos. Nos bastaba con mirarnos y sabernos. Nada nos importaban los silencios. Estábamos juntos y era suficiente. Cuando ella se fue todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabras, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida eran sencillamente la felicidad. Yo buscaba en la cabeza temas de conversación que pudieran interesarla, pero me sucedía lo mismo que ante el lienzo en blanco: no se me ocurría nada. A mayor empeño, mayor ofuscación. Se lo expliqué una mañana que, como de costumbre, caminábamos cogidos de la mano: ¿Qué vamos a decirnos? Me siento feliz así, respondió ella..."

Miguel Delibes

viernes, 14 de octubre de 2011

El inventor de historias de Marta Rivera de la Cruz




Ya he terminado "El inventor de historias" de Marta Rivera de la Cruz. Y la verdad es que como siempre que leo un libro de esta autora he estado de lo más entretenida leyéndolo.

Cuenta la historia de Linus Daff que tiene un curioso oficio: inventor de historias. Se gana la vida cambiando el pasado de los que vienen a pedirle ayuda. 

Está ambientada en la época victoriana. Y va cambiando de escenario: Londres, Nueva York, La Habana, hasta un pueblecito gallego.

Es una novela entretenida, amena, positiva. 

Tiene personajes muy curiosos, desde Linus Daff que es el protagonista, que hace de la mentira  un negocio y su profesión. Se le da tan bien inventar historias que enseguida se corre la voz, y se va haciendo un nombre propio en el peculiar negocio. Pero es un personaje con buen fondo, que miente siempre en beneficio de los demás, no para beneficio propio, y se lo toma como algo absolutamente profesional dedicándole muchísimo tiempo y esfuerzos para que no quede ningún cabo suelto y sus clientes pues vivir con su nuevo pasado sin ningún problema. En contraste también tenemos el personaje de Pedro Almeiras, un caballero que no es capaz de mentir nunca, ni siquiera para salvar sus propios asuntos, su amor. No sabe mentir. Y hasta el final del libro no sabremos por qué. Estos personajes son los principales, los de alguna forma antagónicos, aunque buenos amigos. Pero por supuesto hay más, todos igualmente interesantes: Una cubana de la que se enamoran los dos, un indiano que quiere dejar su legado para hacer una escuela, un irlandés inculto que hereda una gran cantidad de dinero con un condición...

Me gustan estos personajes, son nobles, se les coge cariño.

Y la obra está toda salpicada de referentes históricos muy curiosos que ayudan a la historia a situarse en un determinado contexto tanto temporal como espacial. Tenemos desde Jack el Destripador hasta el hundimiento del Titanic. Dice la autora en una entrevista que había leído una noticia en prensa de que se habían encontrado entre los restos del Titanic  la maleta de un hombre cuya documentación del interior iba a nombre de un tal Irwin Howart, supuestamente un caballero con dinero y bastante cultivado  pues había libros, partituras, y otros objetos que así lo demostraban. Pero paradógicamente esa persona no estaba en la lista de los pasajeros del Titanic. Marta Rivera de la Cruz recoge esta noticia y la lleva hasta su novela...

"El inventor de historias" no es una novela nueva de la autora. Pero ha sido reeditada. 
Yo he disfrutado con su lectura. Aunque es una historia sencilla (como todas las de Marta Rivera de la Cruz)  al menos yo, no la pude dejar hasta que la terminé. Es una novela que tiene un ritmo pausado, van ocurriendo situaciones encadenadas que le tienen al protagonista muy entretenido y a tí también. Vamos saltando de historia en historia, como si fuera una sucesión de relatos. Es una lectura agradable, amena.Y además ahora está editada en bolsillo, así que ya veis, todo ventajas.

En estos días la autora acaba de sacar una nueva novela "La vida después" que estoy deseando leer, la verdad. Pero un poco más adelante, mientras voy a ir leyendo otros libros que ya esperan en casa su turno y que ya os iré contando...


El inventor de historias
Marta Rivera de la Cruz
Editorial Booket
1ª edición en bolsillo, junio de 2011
Género: Novela / Aventuras
368 páginas
ISBN: 9788408102830



jueves, 13 de octubre de 2011

Hoy lee José Cereijo sus poemas...



Os dejo con unas convocatorias (hoy es una de ellas) para escuchar al poeta José Cereijo. Para ir haciendo boca os dejo también debajo un par de poemas suyos...


Dice Cereijo para informarnos:

- El próximo Jueves 13 de Octubre leeré una selección de mi trabajo en la Biblioteca Pública de Retiro (c/ Doctor Esquerdo, 189), a las 19,30, dentro del ciclo de la tertulia "Arco Poético".

- Asismismo, el viernes 25 de Noviembre se presentará una antología de mi obra publicada, dentro de la colección "Los Conjurados" de la Editorial Polibea, en la Cacharrería del Ateneo (c/ Prado, 21), dentro del ciclo "Los viernes de la Cacharrería".






MATERIALES

Aprende a conocer y amar esta existencia
silenciosa, brutal, compleja, insuficiente:
con ese material –no hay otro para nadie–,
Virgilio, Dante, Shakespeare, hicieron su trabajo.

Las trampas del tiempo, 1999.





NUNCA

Nunca dormí en tus brazos.
Nunca me desperté de madrugada y vi el armario, la ventana, los libros,
o escuché el ruido de las cañerías, los pasos solitarios en la calle,
y pensé, incrédulo, que, puesto que todo aquello era real,
tú también debías serlo.
No supe a qué sabían tus labios, o tu risa.
No te vi desnudarte.
No supe ni sabré jamás cómo tus ojos, en el acto del amor, incendiaban la noche.
Esa ausencia es, lo sé bien, una mutilación irremediable;
es un triste muñón, que llevaré conmigo hasta la muerte.
También es, a su modo, forma y prueba de amor, de lúcido y humillado amor,
de devastado y verdadero amor, que ofrezco a tu recuerdo.

martes, 11 de octubre de 2011

"El mundo es un libro, y quienes no viajan leen sólo una página"



Il mondo è un libro 
e quelli che non viaggiano 
ne leggono solo una página.

San Agustín de Hipona



Me gusta viajar.

Sentir que he pasado un par de páginas más en el libro de viajes de mi vida.  Saber que este otoño he leído en italiano, en croata, en bosnio, y ¡hasta en bosniaco! que suena fatal pero existe porque así me lo han enseñado en este último viaje.

Pero me gusta volver. Ver como alguien muy cercano comienza a leer un nuevo libro de biografías,  volver a mi casa caminando despacio desde la suya y oler desde la acera que para cenar habrá tortilla francesa. ¿Para qué más? Qué rica... 

Volver al trabajo, volver a ver a mis compañeros, a mis amigos, a los míos. 

Volver a hablar, volver a estar con las personas que quiero y sentir que siguen aquí, que sonríen porque he vuelto.

Me gusta volver.

viernes, 7 de octubre de 2011

Los letreros están bien, pero no en cualquier parte.


Ya sabéis que a mí me gustan los letreros espontáneos, los que me dejan cazarlos al vuelo. Pero en este caso los tomé prestados porque no me pareció nada bien dónde estaban...

Porque pobres plantas ¿no?

Hombre... así no.







miércoles, 5 de octubre de 2011




He tropezado con esta noticia y no tengo por menos que dejarosla...

A ver que os parece...

 

 

HOY, 27 de septiembre de 2011

Una poesía provoca una alerta por bomba

Un paquete que se presentaba a un concurso de la Diputación incluía cables y la zona fue desalojada

NATALIA REIGADAS | BADAJOZ.
Un susto enorme y todo por una poesía. Yolanda Bigario estaba trabajando en su puesto de limpiadora en la sede del Consejo Consultivo de Extremadura, eran las dos de la tarde y la Policía entró en el edificio de la calle Obispo San Juan para pedirles que lo desalojasen. Había una alerta por bomba en la Diputación Provincial.
«El susto es lo malo. Te pones en lo peor y el susto no te lo quitas», decía Yolanda angustiada. Tres horas después, y cuando estaba claro que se trataba de una falta alarma, era el momento de las bromas y una de sus compañeras de trabajo comentaba que la Policía les había dicho que se fuesen a tomar un café, pero se habían dejado el bolso dentro. «Y aquí estamos esperando sin un duro».
Toda su espera, los nervios y el quedarse sin café se debieron a un paquete bomba que finalmente resultó ser una poesía. No es broma. Finalizaba la jornada matinal en el Diputación Provincial cuando el servicio de seguridad pasó por el escáner un paquete dirigido al Departamento de Publicaciones. Dentro observaron cables y componentes electrónicos y saltaron las alarmas. El envoltorio no tenía remitente por lo que decidieron seguir el protocolo de seguridad y avisar a la Policía Nacional.
Rápidamente efectivos de este cuerpo de seguridad, junto con miembros de la Policía Local, desalojaron los edificios cercanos, acordonaron la zona y movilizaron una ambulancia por si había peligro real.
Poco después llegaron los expertos del grupo Técnico Especialista en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax) acompañados de perros para analizar el paquete e investigar si había explosivos en la zona. Fueron los momentos de mayor miedo en el centro de Badajoz. Los curiosos se arremolinaron en Plaza de España y la calle Felipe Checa y los policías decidieron ampliar el cordón para alejarlos de los inmuebles. «Esto es de película», decía María del Carmen Díez que ayer visitaba Badajoz desde su ciudad, Almendralejo, porque está preparando una exposición en la Diputación. Aguantándose las lágrimas explicaba que todo el material de la muestra que expondrá sobre García Lorca estaba dentro del edificio. «Es una tragedia».
A las cinco y media, cuando la expectación era máxima, los coches policiales y la ambulancia abandonaron la zona y los vecinos volvieron a sus casas y trabajos algo desconcertados. Estaban sorprendidos por la situación, pero la explicación final fue aún más impactante. El paquete que desató la alerta era un trabajo que se presentaba al Concurso de Poesía Experimental convocado por la institución provincial. Es decir, alguien incluyó elementos electrónicos en su obra literaria, probablemente para conseguir la admiración del jurado y lo que es innegable es que ha logrado la atención del público.
A pesar de lo rocambolesco de la situación desde la Delegación del Gobierno y desde la Diputación destacan que lo importante es que se cumplió el protocolo para garantizar la seguridad de los vecinos.
La actuación policial finalizó en el parque de Tres Arroyos donde varias unidades policiales trasladaron el paquete para comprobar que no había explosivo, que sólo era poesía revestida de electrónica.

lunes, 3 de octubre de 2011

La frase del día


 Prohibido no tocar
           no pensar, no sentir.


Lema del Museo de Ciencias Príncipe Felipe
de Valencia.

sábado, 1 de octubre de 2011

Torniamo subito...


Estaré fuera unos días, pero como dice el cartel enseguida vuelvo.
Pero aún así, tengo algunas entradas que os irán saliendo. 

En nada estoy aquí así que...

...no os vayais muy lejos.

¿Vale?