miércoles, 28 de abril de 2010

Isidro Blasco. Aquí huidizo.




Escultura contemporanea.
Arquitectura del recuerdo.
Fotografía fragmentada.
Estructuras de madera.
Volúmenes.
Destellos de ciudades.
Reconstrucción de lugares.
Ensamblaje.
Visiones cubistas.
Reflexión sobre el espacio.
Trayectorias.
Itinerarios.
Dinamismo.
Videos.


Aquí Isidro Blasco, un curioso escultor de hoy en día.
Aquí yo, una ignorante pero interesada espectadora de su arte.

Un miércoles de abril de 2010






Isidro Blasco.
Aquí huidizo.


Sala de Exposiciones Alcalá 31
C/Alcalá 31
17 de marzo - 16 de mayo
Martes a Sábados de 11.00h a 20.30h
Domingos y festivos de 11.00h a 14.00h
Cerrados los lunes, 2 de abril y 1 de mayo.

martes, 27 de abril de 2010

"No quiero más que estar sobre tu cuerpo como lagarto al sol los días de tristeza..." Valente




Latitud



No quiero más que estar sobre tu cuerpo

como lagarto al sol los días de tristeza.



Se disuelve en el aire el llanto roto,

al pie de las estatuas

recupera la hiedra

y tu mano me busca

por la piel de tu vientre

donde duermo extendido.



El pensamiento melancólico

se tiende, cuerpo, a tus orillas,

bajo el temblor del párpado, el delgado

fluir de las arterias,

la duración nocturna del latido,

la luminosa latitud del vientre,

a tu costado, cuerpo, a tus orillas,

como animal que vuelve a sus orígenes.




José Ángel Valente

Poeta español nacido en 1929 en Orense, donde pasó su infancia y adolescencia.Inició estudios de Filología Romántica en Santiago de Compostela y los terminó en Madrid. Fue profesor de literatura en la Universidad de Oxford y funcionario de varios organismos internacionales en diversos países. Además de poeta fue ensayista y traductor. Es una de las voces más representativas de la poesía española.

Premio Adonais en 1955, Premio de la Crítica en 1960, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1988, Premio Nacional de Poesía en 1993 y Premio Reina Sofía en 1998.Su poesía se caracteriza por una gran exigencia verbal.

Falleció en el año 2000.

lunes, 26 de abril de 2010

La Noche de los Libros: Debate Jose Mª Ridao y David Trueba



A David Trueba cómo se le nota el acento catalán cuando habla. Eso pensé nada más comenzar a escucharle. Después me fui sumergiendo en su discurso entretenido y ameno como quién se sumerge en una piscina tibia y agradable que te va refrescando la mente.


Esa fue mi primera forma de disfrutar de todo el despliegue que “La noche de los libros” ofrecía en Madrid con motivo del 23 de abril, día del libro. Después de pensar mucho dónde iría (a veces cuando hay tantas posibilidades, elegir resulta casi abrumador) acabé en el debate que había en Alcalá 31 entre el cineasta y escritor David Trueba y el escritor Jose Mª Ridao.

 “¿Está en crisis la imaginación?”

El salón de actos estaba lleno de personas de todas las edades. Y a todas se las veía interesadas en cuánto allí se decía. La palabra saltaba de uno a otro e intentaban retenerla en su lado el máximo tiempo posible, conscientes de cuánto había que decir y el poco tiempo que tenían.

“La imaginación no está en crisis: la gente sigue creyendo en otra vida, en lugares exóticos…”

“Se utiliza a menudo el rótulo “basado en hechos reales” como una legitimación de la ficción, porque por una parte exime al artista de plantearse un pacto con el lector y además se hace con un afán ageográfico y moralizante…” “La ficción basada en hechos reales le da una “utilidad”: “Mientras leo aprendo sobre los Cátaros…”

“¿Pero por qué la ficción, la imaginación sobrevive a los tiempos? Porque es un placer. Y como tal no es utilitaria, no se puede medir, es inasible…”

“La ficción se nutre de la experiencia, la observación, la fascinación por el ser humano…”

“La ficción permite un orden, una “solución”, porque ofrece un recorrido perfecto de la vida del personaje, y le da al lector la satisfacción a algunos de sus dilemas personales”.

La ficción engancha elementos de verosimilitud y los ordena. La ficción genera una complejidad, un mismo hombre puede cometer actos buenos y actos malos, y eso lo hace más real…”

“La ficción gana a la realidad echándole un pulso: “Si vas por Castilla La Mancha los monumentos que vas viendo son a Don Quijote y a Sancho, no a Bono…”

“Cuento es una palabra maravillosa, solo con escuchar esa misma palabra ya el niño obtiene un placer. Luego cuando vamos creciendo la palabra se vuelve “despreciativa”: “No me vengas con cuentos”. ..”

“El novelista querría que el personaje que ha inventado ya acompañara al lector en su vida, después incluso de cerrar el libro…”.

“Lo mejor es que al terminar una novela estés mucho menos seguro de las cosas, que plantee preguntas”. Buñuel decía: “Odio que la película me de respuestas”.

Sí. Fue un debate interesante, entretenido. Me sorprendió muy gratamente David Trueba. Yo ya sabía que me gustaba cómo escribía, me gustaban sus personajes, sus novelas. Ahora sé que también me gusta escucharle, que es ocurrente y ameno.

Bueno… del primer evento al que asistí en la Noche de los libros, no me llevé ningún libro, ni ninguna flor, es cierto. Pero me llevé un ramillete de frases sobre la creación literaria y me guardé en los bolsillos algunos comentarios que hacen que tu cabeza se mueva sola de adelante a atrás asintiendo. En ese primer encuentro con la Noche de los libros, me encontré abanicándome con una hilera de frases ocurrentes y amenas que me espantaron de dentro la rutina, y al salir y sin querer, me llevé conmigo el perfume a papel que pueden tener algunas conferencias con sabor literario.



David Trueba, nacido en Madrid en 1969 y hermano del director ganador de un Óscar, Fernando Trueba, es un escritor, director y guionista de cine español.

Formado como periodista, viajó a Estados Unidos para estudiar escritura de guiones. A su vuelta realizó sus primeros trabajos como guionista, sobre todo para televisión, aunque también compuso letras musicales por encargo.

En el cine su primer guión fue Amo tu cama rica (1991), y cinco años más tarde, dio el salto a la dirección, sin abandonar el guión, con La buena vida (1996), película por la que recibió dos nominaciones a los Premios Goya. Su gran éxito le llegó en el año 2000, con la adaptación de la novela Soldados de Salamina, película que fue presentada por la Academia del Cine para representar a España en los Óscar.

Sus últimas películas no han tenido tanta repercusión y destilan un ambiente más intimista que las anteriores, como Bienvenido a casa (2005) y La silla de Fernando (2006).

Como escritor ha publicado ya tres novelas con cierta repercusión crítica y de público. En 2008 le fue otorgado el Premio Nacional de la Crítica por Saber perder.





José María Ridao. Licenciado en derecho y Filología Árabe, ingresó en la carrera diplomática en 1987. Ha estado destinado en Angola, URSS, Guinea Ecuatorial y Francia. En el año 2000, solicitó la excedencia para dedicarse al periodismo y literatura, siendo nombrado Embajador-Representante Permanente de España en la UNESCO, cargo al que renunció en el año 2006.


Novelista, ensayista y periodista, ha tratado temas variados especialmente sociológicos y políticos. Es conocido por sus artículos en el diario El País y sus conferencias. Tiene traducciones en lengua árabe, sobre todo por sus aproximaciones a los problemas de ese pueblo.

Todos los libros y obras de José María Ridao: Por la gracia de Dios. Catolicismo y libertades en España 2008; Elogio de la imperfección 2006; La paz sin excusa. Sobre la legitimación de la violencia 2004; Weimar entre nosotros 2004; El pasajero de Montauban 2003; La elección de la barbarie. Liberalismo frente a ciudadanía en la sociedad ntemporánea 2002; El mundo a media voz 2001; Contra la historia 2000; La desilusión permanente 2000; Excusas para el Doctor Huarte 1999; Agosto en el paraíso 1998.

jueves, 22 de abril de 2010

El libro. - Eduardo Galeano


El libro

Reina Reyes quería que Felisberto Hernández pudiera dedicarse a escribir sus cuentos prodigiosos y a tocar el piano. La literatura le daba pocos lectores y plata ninguna, y la música no era, que digamos, un gran negocio: Felisberto viajaba por el interior del Uruguay y el litoral de la Argentina, ofreciendo conciertos, y terminaba siempre escapándose del hotel por la ventana.

Reina era profesora, trabajaba mucho para ganarse la vida. Mientras vivió con ella, Felisberto no escuchó nunca hablar de dinero.

El primer día de cada mes, Reina le regalaba un libro, de alguno de los narradores o poetas que a él le gustaban. Dentro del libro, estaba la libertad que lo salvaba del infierno de las oficinas, o de cualquier tormento laboral de esos que roban las horas y gastan la vida. Cada pocas páginas, bien planchadito, había un billete.

Pág. 127
Bocas del Tiempo
Eduardo Galeano





A los libros, mi otra forma de viajar.
A los libros, que un día se harán los dueños de mi casa.
A los libros, que me han enseñado tanto.

A mi amiga Ana Barrera que un día me regaló un libro de Eduardo Galeano y su preciosa amistad.

Gracias.
23 de abril de 2010. Día del libro.

lunes, 19 de abril de 2010

Ñaco Goñi y aquellos que aún están


Durante unos minutos eternos la lámpara me cegó y sentí como el tiempo se plegaba sobre si mismo, sobre nuestras caras de más de cuarenta que iban suavizándose, diluyéndose en aquellas que tuvimos, redondas, intactas de arrugas y responsabilidades, salpicadas de sueños y granos. Durante unos minutos eternos pude volver a estar, pude volver a vernos, escucharnos...


Mil novecientos ochenta y tantos... Aún estamos estudiando el último curso del BUP o quizás ya hemos empezado el COU, qué importa... No somos de la misma clase, pero sí del mismo barrio, del mismo Instituto. Es viernes, y estamos en Los Luises, el bar donde disfrutamos las peyas, en el patio del fondo, haciéndonos unos futbolines, mientras planeamos el finde a golpe de voces y risas, entre cañas y goles de un equipo u otro. "¡Ahora solo las chicas! Que no nos dejáis jugar..." Han acabado los exámenes y estamos contentos, porque horas más tarde estiraremos el tiempo apretujados en un mismo banco, calzados con deportivas, abrigados con aquellos “plumas” y una amistad alegre e incondicional que cada viernes y juntos, nos devuelve a aquel parque donde nos reunimos. Hasta allí irá Blanqui después de hacer la compra en el mercado. Mariano y Papi me pasarán a buscar camino de la Esperanza: "¡Veeenga hija…!" gritarán  parados  en mi verja. Poco a poco iremos llegando todos. Paloma saldrá porque ya no habrá que estudiar, y seguro que Isalé se traerá la guitarra… Tenemos que hacer planes, pensar donde iremos en Nochevieja, somos tantos, muchos, compraremos bebida y patatas en “Mayorico”, ¿este hombre no se dará cuenta de lo mal que le queda el peluquín?, charlaremos y reiremos, nos sentiremos bien, muy bien, ¿estamos juntos no? y todavía calada a calada comenzaremos a cantar... "¿Cantamos Rogaré..?" "Noooo, Rogaré no... esa de las últimas..." "¿Entonces cual? "Pues la de..."Y nos pilla la noche tocando en el metro y no tengo una libra en total...""Pero esa es una macarrada" "¿Macarrada? tú no tienes ni idea..."


Pero de pronto la luz deja de cegarme, y no es Isalé quién toca la guitarra,  ni los demás andamos discutiendo si esta canción o la otra... sino que es Ñaco Goñi quién toca con la armónica… La lámpara ha vuelto a su lugar sobre este otro futbolín que tenemos en el centro de nosotros, este futbolín sobre el que aún Mariano improvisa goles con los cubitos de hielo, y lo que es mejor los cuela: “No se me ha olvidado…” nos sonríe cómplice. Qué frase más oportuna… Porque sí, la luz deja de cegarme y siento que cada uno contamos muchas nocheviejas, muchas primaveras, páginas y páginas de nuestros íntimos calendarios,  que tampoco hemos compartido. Pero estamos aquí. Parte de aquellos. Algunos se quedaron en los pliegues del tiempo, otros a la vuelta de la esquina, pero nosotros seguimos aquí, vestidos con una hipoteca y un pasado, renovando los carnés caducados y  repitiendo día a día las mismas frases que nos decían a nosotros, “pon la mano en la mesa”, “habla bien”, "ten cuidado"... ¿No os dais cuenta?¿Nos veis? seguimos aquí, todavía,  echándole ganas y risas a un buen rato, a una cena, a un concierto, a un "decíamos ayer"…

Decimos hoy.

Estar juntos, como meter goles al futbolín, tampoco “se nos ha olvidado…”. Y qué bueno es eso.


INB Conde de Orgaz- Beethoven Blues Bar
Abril 2010

domingo, 18 de abril de 2010

"Madrirámicas 2" exposición de pintura Paula Varona. Casa de Vacas




Porque Madrid está salpicado, además de por la lluvia, por múltiples exposiciones.
Porque las exposiciones enriquecen.
Porque gran parte de la riqueza de Madrid es su parque del Retiro.
Porque el Retiro es un lugar privilegiado para pasearlo una tarde de abril.
Porque en abril y en el Retiro y en la Casa de Vacas hay una exposición de esta pintora.
Porque la pintora Paula Varona despierta mi curiosidad.
Porque la curiosidad puede traer buenos descubrimientos.
Porque descubro otra vez Madrid en sus cuadros luminosos.
Porque luce mucho más una tarde, que aún salpicada de lluvia, se disfruta esta exposición.



 
"El mejor Madrid" está "un metro por debajo de la línea de las cornisas. Se disfruta del cielo, se disfruta del bullicio de las calles, sin el agobio, se disfruta de la belleza de los detalles arquitectónicos sin que las nuevas máquinas de los aires acondicionados lo tapen y estropeen todo...". Paula Varona
 
 
 
"Cuando expresa nieve no quiere decir frío, quiere afirmar la capacidad que tiene la ciudad para arroparse. Y cuando expresa día no quiere decir, tan solo, vida en las calles, mercado, tráfico. Hay en ese día de Madrid retratado por Paula Varona un grito tranquilo de lo cotidiano que expresa sin rubor que está feliz de seguir existiendo", dice de ella Juan Cruz.
 
 
 
Su gusto por composiciones pictóricas muy fotográficas se debe a que "es la única manera -señaló- de que la memoria consiga ser evocada, con intensidad, con realismo; pero con los colores ligeramente distorsionados, para mutar el recuerdo y la realidad" Paula Varona
 
 
 
"Madrirámicas 2"
Hasta el 8 de Mayo de 2010
Casa de Vacas. Parque del Retiro
Lunes a Domingo de 11h a 20h




viernes, 16 de abril de 2010

Gregorio Marañón 1887-1960




Ayer quedé para tomar el café con D. Gregorio Marañón en la Biblioteca Nacional de Madrid. Por supuesto que había oído hablar de él, muchas veces. Pero sin embargo hasta ayer no pude profundizar en mi conocimiento de su persona. Y tengo que admitir que se me reveló como alguien muy interesante.

Tomamos juntos uno de esos cafés que me prepara de vez en cuando mi sobrina Marina de dos años, cuando lo único cierto en la escena entre tazas de plástico y palabras de trapo, es que estamos ahí, viviendo algo etéreo pero importante, precioso… Y en esa misma línea mágica compartimos la hora del café D. Gregorio y yo, en una sobremesa de miércoles en la que se me presentó como la persona culta, hospitalaria y amable que debió ser. Nada más llegar me presentó a sus coetáneos más próximos: Ortega y Gasset, Ramón y Cajal, Unamuno, Baroja, Azorín, Pérez de Ayala, Azaña, Lorca… Me habló de diferentes momentos de su vida, y dejó que entrara en su intimidad de la mano de muchas fotos de sus álbumes, de algunos de sus libros dedicados, de sus manuscritos y cartas, de cuadros de Zuloaga, El Greco, Sorolla…

Charlamos durante hora y media, y me explicó su ubicación cultural e histórica en la Edad de Plata de España, me habló de su liberalismo, del madrigal que compró en Toledo y en donde se reunía en distendidas veladas con personalidades importantes del momento, de su papel fundamental en la decisiva reunión en la que él estaba presente y que se llevó a cabo el 14 de abril de 1931 para pasar al régimen republicano, de su posterior exilio en París, comentamos su viaje a las Hurdes con Alfonso XII… Y por supuesto hablamos de su faceta como médico y como investigador, de forma tan curiosa que hasta me invitó a entrar en su laboratorio, en su consulta y en su clínica, espacios recreados por la Biblioteca Nacional para nuestra cita…

Lo pasé muy bien ayer en compañía con Don Gregorio. Me acerqué hasta él repasando la historia de España de su mano, de sus palabras, repasando la vida cultural, social, científica de aquel momento hasta terminar, sin poderlo evitar, contemplando fotos del multitudinario cortejo fúnebre que tuvo por la Castellana el día que murió, allá por 1960.

La Biblioteca Nacional no me suele fallar cuando quedo con alguien dentro de ella para tomar el café. Lejos de fallarme, me devuelve mi confianza, en su forma de organizar las exposiciones, reafirmada. Y siempre cuando salgo le prometo que volveré, que volveré mucho antes de lo que ella espera.




“Para aprovechar el tiempo con eficacia, basta pensar que el día no consta de horas sino de minutos”

Gregorio Marañón
Cuadernos de apuntes inéditos
París 1937-1943





Marañón 1887-1960
Médico, Humanista y Liberal

Del 22 de marzo al 6 de junio de 2010

Biblioteca Nacional de España
Paseo de Recoletos 20 28001 Madrid

Martes a sábados 10 a 21 h
Domingos y festivos de 10 a 14h

jueves, 15 de abril de 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

De poetas y aviadores. Santiago Gamboa




"Entre papeles dormidos" como decía aquella canción de Humet hoy he vuelto a tropezar con este relato de Santiago Gamboa. Es de esas historias que yo atesoro. Y quería compartirlo con vosotros, a ver que os parece.



DE POETAS Y AVIADORES

Santiago Gamboa


La historia que me dispongo a contar es algo triste y, la verdad, no sé por qué voy a contarla ahora y no, por decir algo, dentro de un mes o dentro de un año, o nunca. Supongo que lo hago por nostalgia de mi amigo el poeta portugués Ivo Machado, que es uno de los dos protagonistas, o tal vez porque acabo de comprar una pequeña avioneta de metal que ahora tengo en mi escritorio. Disculpen el tono personal. Esta historia será excesivamente personal.

El protagonista número Uno es, como ya dije, el poeta Ivo Machado, nacido en las islas Azores, pero lo que nos importa es que en su identidad civil, la de todos los días, es controlador aéreo, una de esas personas que están en las torres de control de los aeropuertos y guían a los aviones a través de las rutas del cielo.

La historia es la siguiente: cuando Ivo era un joven de 25 años (a mediados de los ochenta) controlaba vuelos en el aeropuerto de la isla de Santa María, la más grande del archipiélago de las Azores, en mitad del Atlántico, equidistante de Europa y América del Norte.

Una noche, al llegar a su trabajo, el jefe le dijo:

-Hoy dirigirás un solo avión.

Ivo se extrañó, pues lo normal era llevar una docena de aeronaves. Entonces el jefe le explicó:

-Es un caso especial, un piloto inglés que lleva un bombardero británico de la Segunda Guerra Mundial hacia Florida para un coleccionista de aviones que lo compró en una subasta en Londres. Hizo escala aquí y continuó hacia Canadá, pues tiene poca autonomía, pero lo sorprendió una tormenta, debió volar en zigzag y ahora le queda poca gasolina. No le alcanza para llegar a Canadá y tampoco para regresar. Caerá al mar.

Al decir esto le pasó los audífonos a Ivo.

-Debes tranquilizarlo, está muy nervioso. Dile que un destacamento de socorristas canadienses ya partió en lanchas y helicópteros hacia el lugar estimado de caída.

Ivo se puso los audífonos y empezó a hablar con el piloto, que en verdad estaba muy nervioso. Lo primero que éste quiso saber fue la temperatura del agua y si había tiburones, pero Ivo lo tranquilizó al respecto. No había. Luego empezaron a hablar en tono personal, algo infrecuente entre una torre de control y un aviador. El inglés le preguntó a Ivo qué hacía en la vida, le pidió que le hablara de sus gustos y de sus sentimientos. Ivo dijo que era poeta y el inglés pidió que recitara algo de memoria. Por suerte mi amigo recordaba algunos poemas de Walt Whitman y de Coleridge y de Emily Dickinson. Se los dijo y así pasaron un buen rato, comentando los sonetos de la vida y de la muerte y algunos pasajes de la Balada del viejo marinero, que Ivo recordaba, donde también un hombre batallaba contra la furia del mundo.

Pasó el tiempo y el aviador, ya más tranquilo, le pidió que recitara los suyos propios, y entonces Ivo, haciendo un esfuerzo, tradujo sus poemas al inglés para decírselos sólo a él, un piloto que luchaba en un viejo bombardero contra una violenta tempestad, en medio de la noche y sobre el océano, la imagen más nítida y aterradora de la soledad. "Noto una tristeza profunda, un cierto descreimiento", le dijo el aviador, y hablaron de la vida y de los sueños y de la fragilidad de las cosas, y por supuesto del futuro, que no será de la poesía, hasta que llegó el temido momento en que la aguja de la gasolina sobrepasó el rojo y el bombardero cayó al mar.

Cuando esto sucedió el jefe de la torre de control le dijo a Ivo que se marchara a su casa. Después de una experiencia tan dura no era bueno que dirigiera a otras aeronaves.

Al día siguiente mi amigo supo el desenlace. Los socorristas encontraron el avión intacto, flotando sobre el oleaje, pero el piloto había muerto. Al chocar contra el agua una parte de la cabina se desprendió y lo golpeó en la nuca. "Ese hombre murió tranquilo", me dice hoy Ivo, "y es por eso que sigo escribiendo poesía". Meses después la IATA investigó el accidente e Ivo debió escuchar, ante un jurado, la grabación de su charla con el piloto. Lo felicitaron. Fue la única vez en la historia de la aviación en que las frecuencias de una torre de control estuvieron saturadas de versos. El hecho causó buena impresión y poco después Ivo fue trasladado al aeropuerto de Porto.

"Aún sueño con su voz", me dice Ivo, y yo lo comprendo, y pienso que siempre se debería escribir de ese modo: como si todas nuestras palabras fueran para un piloto que lucha solo, en medio de la noche, contra una violenta tempestad. -

 
 
 
 
 
Gamboa es probablemente uno de los escritores más interesantes de Colombia y de América Latina. Nacido en 1965 en Bogotá, estudió literatura en la Universidad Javeriana de esa misma ciudad y pronto emigró a Europa y estudió Filología en la Universidad Complutense para luego irse a París y trabajar como periodista cultural en Radio Francia Internacional. Esos años en la capital francesa le sirvieron luego de inspiración para la escritura de algunas de sus obras literarias como, por ejemplo, Vida felíz de un joven llamado Esteban (2000), su primera novela, que a la manera de un Bryce Echenique cuenta las experiencias de un joven en la ciudad del sol. Luego vinieron otros libros como Los impostores (2003) El cerco de Bogotá (2005) y El síndrome de Ulises (2007) con la cual fue finalista tanto del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos como del Premio Medici y Hotel Pekin (2008).

martes, 13 de abril de 2010

"Letraherido", "lettreferit" qué palabra tan bonita



Ya he contado más veces que yo tengo la suerte de participar en un grupo literario llamado "Rascaman". Los habitantes de ese virtual, raro y extraordinario país nos comunicamos por una lista de correo mediante correos electrónicos con los que acariciamos y manoseamos, depende del día, el lenguaje y las palabras.

Pues bien, desde "Rascamán" y de la mano de uno de mis compañeros más leídos y especiales que tengo me ha llegado una palabra preciosa: "Letraherido".

Y como suele ocurrir con las cosas que él nos cuenta, la palabra llegó en el envoltorio de regalo que suelen ser sus palabras: "...hay pocos milagros como el de abrir esta página y ver que siempre hay un letraherido (término con el que Gil de Biedma denominaba a los enfermos de la escritura y la palabra) que devuelve una opinión, parecer, comentario o punto de vista... Por cierto, no busquéis en el diccionario la palabra letraherido, ya lo hice yo, no existe; lo cual confiere un punto de irrealidad a nuestra condición de enfermos que resulta altamente emocionante" D.L.

Dejar una palabra como "letraherido" en mis manos, es como dejarme una bomba de relojería. Así que nada más leerla, nada más saborearla he ido deprisa a buscar su significado. Y efectivamente como dice mi amigo no está en el diccionario de la Real Academia de la Lengua. Sin embargo, sí que está en otros diccionarios. Y buscando y buscando he dado con un artículo de Enrique Badosa, donde precisamente habla de esta palabra a raíz del día del libro. Aquí os dejo el artículo en cuestión.



DIA DEL LIBRO; LIBRO DE UN DÍA…

ENRIQUE BADOSA

Una vez más, «Laus Deo», celebraremos un Sant Jordi -¡que siempre nos proteja!- de rosas y libros

19-4-2006 03:18:34

ENRIQUE BADOSA


Una vez más, «Laus Deo», celebraremos un Sant Jordi -¡que siempre nos proteja!- de rosas y libros. Festividad que a un tiempo gozan el letraherido y aquel que no muy a menudo se dispone a leer una novela a veces, más raramente un poemario. El libro y la rosa como ritual, para el obsequio a otro, a otra, a sí mismo. Y ahora que he escrito esto de «letraherido», recuerdo que el diccionario de la Real Academia todavía no lo acepta. ¿Tal vez en la próxima edición? Debiera. A pesar de ser galicismo, se halla ya muy introducido lo mismo al hablar que al escribir. Sin embargo, el diccionario catalán sí lo acepta. El francés «lettreferit», en versión catalana, aparece ya en «Diccionari Català-Castellà», de los de «Enciclopedia Catalana», con el muy vago significado de «literato».

No siempre, ni mucho menos, el «lettreferit» es literato, alguien que escribe. El término -neologismo también en francés- lo acuñó nada menos que Montaigne, allá en el siglo XVI. Aparece en su ensayo «Du Pedantisme». Texto en el que critica, satiriza y da nombre de «lettreferits» a aquellos «a los cuales las letras han dado un martillazo...» Aquellos que sufren el digamos vicio de leer, y que leen todo cuanto cae en sus manos, lo entiendan o no. Ignoro cuándo este término ingresó en España, vía Cataluña sin duda. Aquí se empezó a emplear mucho en los años 50 de la pasada centuria, y de Cataluña pasó al resto de España: primero en sentido peyorativo, pero el intelectual y el escritor catalán poco a poco lo fueron aceptando en el más vasto sentido de «hombre de letras», escritor o simple lector, pero de los entendidos.

Con este último sentido pasó al castellano, y en ambas lenguas, lo mismo en castellano que en catalán se usa con una cierta sonrisa, aunque no con poca seriedad. Es palabra vigente, y me ha faltado tiempo para ver si el diccionario del español actual de Seco lo registra: lo registra. En el «Panhispánico de dudas» no se halla. Lo más sorprendente: no viene en diccionarios franceses etimológicos, ni en el famoso y general, moderno, de «Larousse». ¿Será que el término sigue más vivo en catalán y en castellano que en francés? Sea como sea, puede que no resulte del todo erróneo evocarlo precisamente durante el Día del Libro, y predicarlo tanto del que yo llamo «letradicto» -sin ironía o sátira algunas- como de quien, a favor de otro o de sí mismo, durante esta jornada adquiere un texto con la sanísima intención de leerlo. ¿Y qué libro adquiere? Si se trata de un buen lector, de un letraherido, tendrá pocos o ningún problema al escoger. No será víctima, qué va, de tanto «besele» que si lo es por la cantidad de ejemplares vendidos, pocas veces lo será por su contenido, el de un «libro del día» por mor de causas no siempre válidamente literarias. O sea, «un libro de un día».

El tal libro suele durar lo que la moda que lo magnifica. A menudo causa desilusiones y frecuentemente acaba en la más actual de las bibliotecas: no ya la del librero de viejo, sino la del contenedor de la esquina. Durante el 23 de Abril, cuántos libros de un día se compran, se regalan, pero después de todo no está mal. Un libro mediocre también puede suscitar el deseo de mejores lecturas, quizá conduzca a esta suerte de réplica a Montaigne que hizo otro francés en el siglo XX, Valéry-Larbaud, cuando dijo aquello -que me gusta repetir- de «este vicio impune, la lectura». Hoy como nunca, por fin y finalmente la publicidad apoya al libro, a su autor, a su editor, a su vendedor. Y esto es bueno, por más que no sea bueno todo lo publicitario.

Hay que crear más y más letraheridos, hay que propiciar ese «vicio impune». Y tampoco está nada mal que con el libro ofrezcamos una rosa a quien los sabrá apreciar, o quizás sólo a uno mismo.



 
Enrique Badosa nace en Barcelona, el 21 de marzo de 1927. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad barcelonesa. Diplomado en Periodismo. Durante años, ejerce el periodismo socio-cultural en el diario El Noticiero Universal, de Barcelona, así como la crítica literaria en este mismo rotativo y en diversas revistas de ámbito nacional. También durante años, director del Departamento de Lengua Española de la Editorial Plaza y Janés, de Barcelona. Viajes por diversos países.
 
Es poeta, traductor de poesía, ensayista y crítico literario, habiendo tutelado durante veinte años dos de las colecciones de poesía que mantuvieron, en años difíciles, un elevadísimo rigor literario tanto en los poemarios como en las versiones de los poetas traducidos: las "Selecciones de Poesía Española" y las "Selecciones de Poesía Universal" de Plaza Janés.

Como creador, Badosa aporta una voz inconfundible al más selecto grupo de poetas de la llamada generación del 50, y lo hace además en numerosos registros: el lírico, el satírico-epigramático, el de la poesía viajera y el de la traducción de textos clave de la literatura en lenguas latina y catalana.

domingo, 11 de abril de 2010

Dos lobos en mi corazón...


Un viejo indio estaba hablando con su nieto y le decía:

"Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión"

El nieto preguntó:

"Abuelo, ¿Dime cual de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?"

El abuelo contestó:

"Aquel que yo alimente."


De la propaganda de la tienda Natura

viernes, 9 de abril de 2010

"Los útiles del Alquimista" nuevo libro de Jesús Jiménez Reinaldo


Jesús Jiménez Reinaldo (1962, Tudela, Navarra), poeta, profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto de Rivas VaciaMadrid, buen orador, tertuliano y amigo de nuestra tertulia, va a presentar en Madrid un libro de poemas el 4 de mayo.

Ya os hablé de Jesús en otra entrada de este blog (http://rociodiazgomez.blogspot.com/2009/10/un-poema-de-jesus-jimenez-reinaldo.html) y ya os presentaba de él un poema que a mí me gusta mucho para que le fuérais conociendo. Pues bien ahora presenta un libro enorme de poemas, pues no es corriente que los poemarios tengan tantos versos como va a tener éste, en torno a tres mil, con gran parte de su producción poética. Yo que tuve la suerte de escucharle leyendo alguno de ellos en Guadalajara hace poco tiempo, en el encuentro entre tertulias que hacemos, os puedo decir que va a ser un libro que va a merecer mucho la pena leer.

Se va a titular "Los útiles del Alquimista". Os pego debajo su invitación a la presentación del libro.



El próximo 4 de mayo, martes, presentaré en sociedad mi segundo libro de poesía, titulado “Los útiles del alquimista”, publicado por la Fundación María del Villar Berruezo, de Tafalla (Navarra).

El libro, que es un pedazo de libro con sus 330 páginas, incluye ilustraciones de la artista argentina Liliana E. Fichter y un epílogo del hispanista americano Robert Simon, de la Universidad de Kennesaw, Georgia.

El acto tendrá lugar a las 19.30 horas en el Salón de Actos de la Biblioteca Manuel Alvar de Madrid, sito en la calle Azcona 42, junto al metro Diego de León. Se encargará de presentar el acto el poeta Javier Díaz Gil y contaremos también con la intervención de José Luis Aguilar a la guitarra. Jesús Jiménez Reinaldo

jueves, 8 de abril de 2010

FotoPres 09 "Violencia de género en Pakistan"



Tengo un amigo que muchas veces me dice que nosotros, él, la mayoría de los que nos rodean, yo, somos unos privilegiados. ¿Privilegiados? Sí, porque vivimos en el primer mundo, porque tenemos lluvia que es vida, porque tenemos agua con solo abrir un grifo, porque tenemos un trabajo, y un tiempo de ocio remunerado. Solo por eso ya lo somos. Y es verdad. Es verdad, aunque muchas veces ni nos demos cuenta.

Ayer visité la exposición de FotoPres “la Caixa” 09 que hay en el CaixaForum Madrid.

“La Caixa” instituyó FotoPres en 1982 con el objetivo de reconocer el trabajo de los fotoperiodistas. A lo largo de casi 30 años, el certamen ha plasmado con la fotografía, como medio artístico y de sensibilización, la realidad en situaciones de conflicto.

La exposición de este año tiene 135 fotografías y tienen como vínculo la reflexión sobre las condiciones de vida de distintos países en situaciones de conflicto.

La exposición incluye los trabajos Violencia post-electoral en Kenia, de Walter Astrada (Buenos Aires, 1974), y Líbano, entre mar y fuego, de Alfonso Moral (Valladolid, 1977), segundo y tercer premio respectivamente. Y los trabajos de varios becados.



Pero para mí lo más impresionante fue el primer premio de este año, el que se llevó Emilio Morenatti (Jerez de la Frontera, 1969) con el trabajo: Violencia de género en Pakistán.

Impactante. ¿Cómo podemos llegar los seres humanos a tratar así a los demás? Se trata de una serie de retratos de mujeres pakistaníes que han sufrido ataques con ácido por parte de familiares y allegados. Qué destrozo de caras. Una de ellas tiene entre sus manos una foto de cómo era, y ves el antes, y ves el ahora, y se te encoge el corazón. Es imposible que no se te encoja. La mayoría han sufrido ya un montón de operaciones quirúrgicas, así que además la fotografía recoge como son después de haber pasado ya por ellas. Estremecedor.

Cuando salí de la exposición, iba caminando por ese Paseo del Prado iluminado, alegre, en una tarde de abril soleada, y no pude evitar acordarme de lo que siempre dice mi amigo, de todo eso del primer mundo... Y a poco que lo pensé, qué brillante me parecía todo a mi alrededor, el sol que sentía, el aire, la calle que pisaba, las personas con que me cruzaba… Mi vida entera era como si acabara de desenvolverla del papel de regalo en el que me había llegado y comenzara a estrenarla.

La exposición FotoPres "la Caixa" 09 se podrá visitar en CaixaForum Madrid (Paseo del Prado, 36) del 25 de marzo al 22 de agosto de 2010.

martes, 6 de abril de 2010

"Un calor tan cercano" Una novela "deseobiográfica" de Maruja Torres



Nunca había leído una novela de Maruja Torres. Artículos sí, muchos, y siempre me han dejado un buen sabor de boca. Por eso tenía ganas de leer alguna de sus novelas, sin embargo no sé por qué siempre que he tropezado con alguna de ellas, no he llegado a sentir que me pedía con su voz crujiente de página: “léeme, léeme” así que por unas u otras razones no había llegado a hacerlo.

Hasta “Un calor tan cercano”, que me la recomendaron unos amigos, me la recomendaron y además me la prestaron. Y aunque la lista de libros que aún tengo por leer es larga, con tantas facilidades ¿Cómo iba a negarme?

Cómo me alegro de haberlo hecho. Porque desde que comencé a leerla, ha sido hacerlo de un tirón. Es corta, doscientas y pico hojas, pero te vas sumergiendo en la historia sin darte cuenta y ya no la puedes abandonar, salvo para lo urgente.

“Un calor tan cercano” cuenta la historia de Manuela, una escritora de novelas policíacas, que, tras recibir la noticia de la muerte de su madre, y otra llamada, se embarca en un viaje hacia el pasado, hacia su infancia en la Barcelona de los años cincuenta, un período de su vida marcado por la asfixiante relación con su madre y su tía Amalia, y el refugio que encuentra en su tío Ismael y su prima Irene. Ese sería el principio del argumento.

La novela comienza así: "Anoche recibí dos llamadas. Una, de Barcelona. La otra, de Aix-en-Provence. Así es como la vida te agarra por los pelos."

¿No os gusta? A mí me gustó mucho porque tienes la intriga de dos llamadas desde la primera línea, tienes el lugar Barcelona, y tienes una forma de vivirlo y sobre todo de contarlo que te sacude: "la vida te agarra por los pelos".

Aborda varios temas, la relación materno-filial, la España de postguerra, el paso de la infancia a la madurez, la pérdida de la inocencia, el amor, la compasión… Parece increíble que se puedan abordar tantos temas en una novela pequeña como es ésta, pero también es muy intensa y tienen cabida todos.

Reconozco que tiene varios puntos que ya de partida a mí me gustan siempre en una narración. Dos de ellos los descubrí nada más empezar la lectura, que son el tipo de narrador y dónde está ambientada. Y el tercero tiene que ver con uno de los temas que aborda. Pero mejor vamos por partes.


La novela está narrada en primera persona, me gustan las narraciones así, porque te permiten de un plumazo entrar en la historia. Es una narración muy sencilla, que transmite cercanía y va discurriendo plácida con la historia. Es lineal el paso del tiempo en la parte central de la novela, pero comienza en el presente del otoño de 1987, hace un flashback y va hacia atrás, a la infancia en 1954, donde se desarrolla, para volver al presente de nuevo 1987, en las páginas finales.


La novela está ambientada en Barcelona. No sé si será porque parte de mi infancia transcurrió en Cataluña, pero siento mucha afinidad por Barcelona y me gustan las novelas en las que la encuentro. Por supuesto esta Barcelona no es la mía, porque es la del postguerra, pero aún así.

Y en último lugar la novela, entre otros temas que ya he comentado más arriba como son la relación materno-filial, la pérdida de la inocencia, el amor, habla también de lo confusos de algunos sentimientos, de esa mezcla de cariño con rencor que nos dejan algunas relaciones que de alguna forma, por lo que sea, quedaron inconclusas. Me gusta cuando se aborda este tema.

Además es una novela en la que se intercalan con la acción algunas reflexiones. Me gusta cuando se van filtrando esas reflexiones. Os copio a continuación a modo de ejemplo uno de esos momentos que me gusta mucho en el libro:

"Hay un principio para cada episodio de la vida, como hay un final, pero nadie es capaz de reconocerlo cuando se presenta, quizá porque vivir consiste en perder a menudo, ganar de vez en cuando, pero casi nunca en saber. Amamos sin razones, y sin razones, también caemos en la indiferencia. Partimos, creyendo que la despedida ha sido consumada, para descubrir que el adiós, aún sigue ahí, lento y desgarrador, inexplicable. Con igual falta de pericia confundimos la nostalgia por un sentimiento con el sentimiento mismo, y arrastramos durante más tiempo del necesario a difuntos que piden a gritos que se les eche tierra encima. No creo que el conocimiento acerca de lo que uno siente mitigue el dolor o intensifique el goce. Más bien al contrario, porque aleja del que sufre la esperanza e introduce en la felicidad el germen de la duda. Pero algo te da: la posibilidad de renacer entre las ruinas." (Pág 233).

No os he hablado de los personajes. Hay distintos y muy variados personajes en la novela: Manuela, su madre Mercedes, su tía Amelia, el tío Ismael, la prima Irene, el Conjunto Frenesí, los Nacionales, Doña Asun... Lo que hace la novela muy rica porque todos ellos están muy bien perfilados. Os dejo con la descripción donde se nos presenta al Conjunto Frenexí:

"La facilidad del tío para relacionarse con gente distinta a nosotros me fascinaba, y el Conjunto Frenesí me atraía, además, porque figuraba en la extensa lista de Cosas Prohibidas del Barrio a las que, por expreso mandato de Amelia y Mercedes, no me podía acercar: las putas, las pensiones donde éstas entraban y de donde salían sin parar... (...) Tanto el escritorio donde el médico extendía sus recetas como su instrumental dormían ahora debajo de las mantas -y con ellos todo rastro de dolor y sordidez- y el rey de las maracas en que se había convertido meneaba hombros y caderas con un delirio que justificaba el nombre con que había bautizado a su grupo. Ceñido de cintura para abajo por unos pantalones plateados que, a la altura de la pantorrilla, se abrían en una cascada de flecos, medio cubierto el torso por una blusa escarlata con escote en pico y mangas afaroladas, flanqueado por otros tres ... Morales meneaba su cuerpo regordete hasta alcanzar la apoteósis: plantado en medio de la habitación, alzaba los brazos, doblaba la cintura hacia atrás, y agitando furiosamente las maracas aullaba: ¡Maaaaaaambo!, un grito animal que atravesaba el balcósn y se despersaba en la calle como el confeti en la procesión del Corpus." (Págs 43 y 44).

Pero ya me he extendido mucho, así que para terminar os dejo con un párrafo donde la misma autora habla de su novela, me gusta el término que utiliza para hacerlo, dice que no es autobiográfica sino deseobiográfica, que curioso ¿verdad?, pero bueno mejor os dejo con ella:

«Algunas novelas son como los remordimientos: se abren paso sin que la voluntad del autor pueda impedírselo. Un calor tan cercano, en principio, ni se iba a titular así ni iba a tratar de lo que trata. El tema de la infancia sólo aparecía en la medida en que justificaba el comportamiento adulto de la protagonista. Poco a poco, sin embargo, igual que, en mi ficción, Manuela se ve obligada a retroceder más de tres décadas para llegar a la etapa final de su viaje, para ponerse en paz, yo sentí que era ésta, y no otra, la novela que tenía que escribir para saldar, a mi vez, mis propias cuentas. Uno escribe, al menos yo lo hago, para dotar de sentido a lo que no lo tuvo, y para inventar lo que a la vida se le olvidó. Para ordenar el caos. Por eso Un calor tan cercano no es una novela autobiográfica, sino deseobiográfica, y sus personajes, que no existieron –algunos sí: pero sólo me ofrecieron un vago punto de partida, mezclándose y robándose las características que les recuerdo—, hoy me parecen más reales que aquellos a quienes realmente conocí.»


Maruja Torres es una escritora y periodista española, que a lo largo de su trayectoria se ha hecho acreedora a los premios Nadal (por su novela Espérame en el cielo, de reciente aparición) y anteriormente ya había ganado el Planeta, por su novela del año 2000, Mientras vivimos. Nacida en Barcelona, en la actualidad vive la mayor parte del tiempo en Beirut y se dedica a escribir artículos para el diario El País.


Bibliografía:
¡Oh es él! Viaje fantástico hacia Julio Iglesias (1986)
Ceguera de amor (1991)
Amor América: un viaje sentimental por América Latina (1993)
Como una gota (artículos, 1995)
La garrapata (cuento perteneciente al libro Barcelona, un día,1998)
Un calor tan cercano (1998)
Mujer en guerra. Más másters da la vida (Biográfico, 1999)
El velo y las lágrimas (cuento perteneciente a Mujeres al alba, 1999)
Mientras vivimos (2000) XLIX Premio Planeta
Hombres de lluvia (2004)
La amante en guerra (2007)
Esperadme en el cielo (2009)

Premios:
Premio Víctor de la Serna de periodismo, concedido por la Asociación de la Prensa de Madrid (1986)
Premio Francisco Cerecedo (1990)
Premio de Literatura Extranjera, por Un calor tan cercano (1998)
XLIX Premio Planeta, por la novela Mientras vivimos (2000)
Premio Nadal, por la novela Esperadme en el cielo (2009)

lunes, 5 de abril de 2010

"Estar a la cuarta pregunta" y "Salirse por peteneras"


Ya sabéis que me gustan las frases hechas, me gusta saber cual es su origen, conocerlas, domesticarlas para después a la hora de escribir tener cuidado de ir evitándolas o utilizándolas solo para el lenguaje de un determinado personaje. Quizás me gusten por eso... Los humanos somos así de contradictorios.


Hoy vamos a hablar del origen de dos frases hechas muy usuales en el habla: Estar a la cuarta pregunta y Salir por peteneras.

Para hacerlo vamos a recurrir a los artículos de Amando de Miguel. Que de ésto sabe mucho y lo explica de forma muy sencilla.




Estar a la cuarta pregunta.

En los tribunales de antaño a los detenidos se les hacían, de entrada, cuatro preguntas. Las tres primeras eran los datos de identificación (nombre, edad, domicilio) y la cuarta indagaba el patrimonio a los posibles efectos de responsabilidad civil. Ahí es donde cumplía contestar que el detenido era insolvente, pobre de solemnidad, con el fin de evitar la posible multa. Eso era «estar a la cuarta pregunta».

Amando de Miguel
Libertad Digital, España
Lunes, 13 de abril del 2009



Salirse por peteneras.

Significa hacer o decir algo inoportuno, alejado del objeto de la conversación o simplemente de lo esperado. La Petenera fue una famosa cantante de flamenco de mediados del siglo XIX, llamada así por haber nacido en Paterna de la Ribera (Cádiz). La petenera acabó siendo una variante del cante flamenco, una especie de malagueña. Si uno se sale o arranca por peteneras es como decir que se pone a cantar alegremente para no seguir la conversación o escabullirse de algo serio.


Amando de Miguel
libertaddigital.com, España
Martes, 17 de febrero del 2009



Amando de Miguel es catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense. Realizó estudios de postgrado en la Universidad de Columbia y ha sido profesor visitante en las de Yale y Florida y en el Colegio de México. Ha profesado, además, en las universidades de Valencia y Barcelona. En 2008 ha sido profesor visitante en la Universidad de Texas (San Antonio). Ha publicado más de un centenar de libros y miles de artículos. Ha sido galardonado con los premios de ensayo: Espasa (1988), Jovellanos (2001), Miguel Espinosa (2003), Premio de Cuentos Café El Pícaro (Toledo, 2004) y Premio Ensayo Breve de Sociología Fermín Caballero (Cuenca, 2007).Es colaborador habitual de la cadena Onda Cero y el periódico virtual Libertad Digital y miembro del Consejo Económico y Social de la Comunidad de Madrid.

Cien años de Gran Vía en Madrid


Cien años ya, quién lo diría…
Pero no te preocupes que no se te notan, si acaso solo en las esquinas de tus ojos de neón, arrugados y brillantes de tantas noches de marcha y sobre todo en la experiencia, en ese don de gentes, de millones de gentes que tienes. En la experiencia sí, ahí sí se te notan los años, pero como decía mi abuelo, con una de esas tantas frases que a fuerza de repetirnos siempre, ya a salvo del tiempo, nos legó a sus nietos: "la experiencia es un grado".

Hace tanto ya, que no recuerdo ni cuando nos conocimos. Entonces, vivías tan lejos y mi mundo era tan pequeño, que solo nos podíamos citar los sábados y a veces ni eso. Para llegar hasta ti, solo había un camino: desde Esperanza. Ahora que lo pienso, qué mejor lugar desde el que comenzar a moverme por el mundo, que desde la esperanza. Pues sí, por aquel entonces la línea 4 comenzaba allí, en Esperanza, mi estación, y qué suerte porque siempre había asiento en el metro. Después había que hacer un transbordo en Goya, coger la línea 2, la roja, e ir hasta Sol, que nos daba siempre la bienvenida con ese olor a bollo recién hecho que desprendía la Mallorquina en toda época del año. Para terminar subiendo la calle Preciados hasta Callao. Fin del trayecto. Toda una excursión con ese sabor lúdico que tienen todas las excursiones que se precien. De Esperanza a Callao. Porque entonces tú, y para mí, solo eras eso, Callao. Pero tenías Rodilla que ponía ante nuestro paladar el riquísimo sándwich de queso con nuez, porque aunque ahora Rodilla tenga muchas más variedades, quita, quita, donde esté el de queso con nuez de toda la vida… Tenías también las zapaterías Díez y Tacones, donde estaban mucho más baratos los zapatos que en el barrio y había más donde elegir. Y qué suerte, tenías el sanatorio de muñecos aquel que siempre me hacía guiños desde su alto escaparate. Tenías tantas cosas buenas. Tenías Sepu, y Galerías Preciados, y los cines…

Porque sobre todo atesorabas todos los cines. Creo que fue contigo donde vi Grease. Imagínate si hará tiempo. Fue, creo la primera vez que pude ir con las amigas hasta el centro y porque íbamos acompañadas por el hermano mayor de una de ellas, uno que por cierto era bien guapo y bien serio además de mayor, no veas cuánto interés tenía... Aquello de ir a ver Grease, debió de ser una aventura, porque aún nos recuerdo con ilusión haciendo cola. Sí, entonces tenías muchos cines, algunos de los cuales ya ni existen, como el cine Azul donde vi años más tarde “9 semanas y media” o el cine Avenida, qué pena, pensé estas navidades cuando entré haciendo de Reina Maga, qué pena que un lugar tan bonito como éste haya acabado siendo una tienda de ropa más… Supongo que estos pensamientos me los trae la edad, la edad y el peso frágil y nostálgico de aquel tiempo que compartimos juntas.

Después, cuando terminamos el instituto, y fuimos a la Facultad el mundo cedió un poco más y ensanchó tus costuras, porque también llegué hasta ti para ir a la calle Libreros, en busca de aquellos aburridos, la mayoría, libros que nos mandaban estudiar los primeros cursos de Psicología. O para ir al Calentito, que ya tampoco existe, pero donde celebré que ya era licenciada y del que volví con el estómago retorcido y hecho un guiñapo, tanto, que si miro las fotos aún siento que me duele.

Poco a poco hemos ido atesorando años tú y yo. Y el tiempo nos ha cambiado sin remedio. Yo he descubierto que para llegar hasta ti, como para llegar a tantos sitios, ya no solo hay un camino, sino muchos a descubrir. No solo podía llegar desde Callao, sino también desde Plaza de España donde estaban los cines de versión subtitulada, y también desde Alcalá, donde está el Círculo de Bellas Artes y ahora el Instituto Cervantes, un cruce de calles que siempre me ha parecido muy elegante.

Con el tiempo también me mostraste el gusto por interesantes exposiciones, siempre recuerdo la de Chema Madoz en Telefónica. Y cómo no, también me descubriste el gusto por los musicales: El Hombre de la Mancha, Cats, Hoy no me puedo levantar… Sí con los años has perdido los cines, como quien va perdiendo los dientes, pero en cambio has ganado en adornos y glamour, con los musicales, más espectaculares, más vistosos, más cosmopolitas. Has ganado en cultura con tus exposiciones y tus musicales, pero también, es cierto, a determinadas horas te volviste más consumista con tus tiendas de ropa. Era inevitable. No hay nada perfecto.

Yo descubrí que hay muchos caminos para llegar hasta ti, y tú, aprendiste a desdoblarte en tres tramos, el primero más elegante, el segundo más comercial, el tercero más lúdico, a la medida del gusto y el momento de todos cuántos no hemos dejado de ir a visitarte. Como una gran dama que sabe estar presentable a cualquier hora del día, una gran dama que nos sabe recibir a todos con una sonrisa, a todos, a muchos, a demasiados.

Yo descubrí que hay muchas ciudades hermosas en el mundo, y me entretuve recorriéndolas, conociéndolas. Pero a medida que lo hice, a medida que mi mundo se desparramó y alcanzó otras fronteras y las rebasó, a medida que crecí, me dí todavía más cuenta de que pocas tienen esa Gran Vía que tiene mi ciudad, tan atractiva de pasear despacio, tan rica, tan variada, tan viva, tan mía.

Cien años, cien años ya. Quién lo diría…

sábado, 3 de abril de 2010

"Por el placer de volver a verla" Blanca Oteyza y Miguel Ángel Solá



Cómo me ha gustado... Mucho.

"Un teatro intimista y de sentimientos, con sensibilidad, sencillez, y suave humor, que se dirige a toda clase de espectadores y homenajea a aquello que dota a la vida de sentido. El amor y el teatro hacen posible lo que parece imposible. La tertura seduce y las emociones del público cobran vigor con el noble trabajo para dejar en el espectador ganas de volver al teatro" El placer del público. Marc Llorente. Información de Alicante.

Así que espero que no me pase como con "El diario de Adan y Eva" que solo la ví una vez.

Ésta espero yo también "volver a verla" a Oteyza, a Solá y a la obra.

jueves, 1 de abril de 2010

Torrijas


Ya estamos en Semana Santa y es tiempo de torrijas.

Dulce que por cierto a mí me gusta mucho, sobre todo las que hace mi madre. Y no sé si sería pensando en ellas con placer anticipado, cuando he pensado de dónde vendría la palabra en cuestión.

La primera sorpresa que me he llevado es que el diccionario de la Real Academia no recoge la segunda acepción de la palabra torrija, la de borrachera, tan habitual en el lenguaje coloquial. Ma ha sorprendido la verdad, y más sabiendo que recoge otras mucho más chocantes (acordaros de "almóndigas, toballa y murciégalo..."). Sin embargo el diccionario María Moliner sí que la recoge. Os copio a continuación ambas definiciones.

En el diccionario de la Real Academia de la Lengua:

torrija.

(De torrar).

1. f. Rebanada de pan empapada en vino o leche y rebozada con huevo, frita y endulzada.


torrar.

(Del lat. torrēre).

1. tr. tostar (poner algo a la lumbre hasta que tome color).



En el diccionario María Moliner:

Torrija
1 f. Rebanada de pan empapada en leche y después rebozada en huevo y frita; a veces, se cubre después de frita con almibar; también se puede empapar en vino en vez de en leche.
2. (inf) Borrachera.

Etimológicamente pues, torrija vendría de torrar, que a su vez vendría del latín torrere (secar al sol o al fuego, tostar). De torrere vendría torrija, torrefacto, tostado, torrezno... Todas esas palabras. Podéis consultar a este respecto: http://etimologias.dechile.net/?turrar


Y por otra parte, parece ser que el origen del dulce se remonta al siglo XV, o al menos eso he leído en distintas fuentes. Os copio un par de ellas a modo de ejemplo:

"Su origen se remonta a la Edad Media . La torrija o torreja aparece ya documentada en el siglo XV, citada por Juan del Encina: «miel y muchos huevos para hazer torrejas», al parecer como plato indicado para la recuperación de parturientas. Su cuna la encontramos en los conventos y era el remedio perfecto para aprovechar el pan sobrante. Poco tiempo después, se comenzaron a preparar en las casas.
Las primeras recetas se remontan al Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611). La torrija era a comienzos de siglo XX muy habitual en las tabernas de Madrid y se servía con los chatos de vino.
Su asociación a la Cuaresma se debe tal vez a la necesidad de aprovechamiento de pan, ya que durante el tiempo de Cuaresma no se podía comer carne..."

http://www.diles.es/noticia-435-torrijas-origen-divino.htm


"Al mismo tiempo debemos hacer constancia que tan sencillo manjar también fue, y suponemos que sigue, elaborado por los sefardíes con un origen y fin diferente, tal como nos indica su propio nombre "Rebanadas de Parida", por ser principal alimento para las mujeres recién paridas con el propósito de bajarles la leche para amantar. Sus ingredientes eran los siguientes: 10 rebanadas de pan blanco fresco, 3 huevos batidos, 1 l. de leche, aceite de oliva y miel y se preparaba calentando el aceite y mientras esto ocurría se mojaban las rebanadas en leche y luego se pasaban por huevo batido y se freían, se escurrían del aceite y mojaban en miel."

http://grupogastronomicogaditano.com/Articulos/LasTorrijas.htm


Bueno y ahora que ya nos hemos "alimentado" por dentro vamos : ¡A por las torrijas!...