martes, 6 de julio de 2010

Alejandra Laviada en el Complejo Cultural El Aguila. PhotoEspaña a la de cuatro



Siguiendo el camino de Photo España 2010 que me gusta mucho y por eso me  "he empeñado" en hacer, como ya os conté en otras tres entradas anteriores, llegué hasta la exposición de Alejandra Laviada en el Complejo El Águila. Ya de paso os comento que creo que está muy bien el trabajo que hicieron en esta vieja fábrica de cervezas, la han acondicionado y reconvertido en un centro de exposiciones muy amplio y bien aprovechado para fines culturales.


Si pasáis por aquí, hasta el día 25 de julio, podéis acercaros a ver esta exposición. Está a un paseíto desde Atocha o Delicias. No es de las que os diría que no os perdierais, pero bueno si no andáis lejos pues con la excusa de la exposición veis este tranquilo lugar que siempre tiene exposiciones curiosas. Aquí pude ver este invierno una sobre los juguetes del pasado y otra sobre Carlos Berlanga que me gustó mucho.

En esta ocasión nos trae la exposición de fotografía de Alejandra Laviada, una artista mexicana que estudió pintura en la Rhode Island School of Design y ha realizado una maestría en fotografía en la School of Visual Arts.

En esta exposición podemos ver cerca de cincuenta fotografías en donde ha tratado de aunar la escultura con la fotografía. Son imágenes hechas con objetos que encontró en un edificio abandonado de la Ciudad de México, reutilizándolos, para crear un tipo de escultura nueva y efímera. Son imágenes que hablan de la construcción y la destrucción. Fotografías curiosas, de colores cálidos, y al menos para mí, muy agradables a la vista.

Pero mejor os dejo con sus fotos para que os hagais una idea ¿No os parece?








SALA DE EXPOSICIONES DEL COMPLEJO 'EL ÁGUILA'

Archivo Regional de la Comunidad de Madrid
C/ Ramírez de Prado, nº 3
28045 Madrid
España


Horario: 11 a 14 y de 17 a 20 horas, de martes a sábado,
y domingos y festivos de 11 a 14 horas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios me enriquecen, anímate y déjame uno